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¿Ahorras energía?

En estas fechas, no hacemos más que leer que se dispara el precio de la electricidad. Esto puede ser, en gran medida, por las altas temperaturas y el mayor uso – y a veces, abuso – de las máquinas de aire acondicionado. Para no caer en esto, es importante contar con un equipo eficiente, como cualquier electrodoméstico de la casa, desde el lavaplatos hasta la lavadora. Además, la eficiencia no debería salir más cara, se puede consultar el precio de las lavadoras Balay para verificar que la calidad es también justa.

Hace años que se habla de la eficiencia energética en muchos ámbitos, pero se inició con los electrodomésticos. Estos cuentan con una calificación o etiqueta, cuyo objetivo fundamental es poner en evidencia a todos aquellos aparatos que desperdician la energía por su mal funcionamiento o por usar materiales o mecanismos que no contemplan el buen aprovechamiento de los recursos.

Así, el etiquetado es obligatorio, no solo en España, sino en toda Europa y su aplicación es para equipos como lavadoras, secadoras, figoríficos, congeladores, lavaplatos, hornos… La calificación va desde A+++  (verde oscuro) hasta D (en rojo).

Normalmente, cuanto más eficientes son los aparatos, más caros en el mercado, pero la eficiencia, en los últimos años, por fortuna, ha dejado de ser una excepción, por lo que los precios se han normalizado mucho gracias a la concienciación de los ciudadanos.

Las administraciones públicas, tanto a nivel nacional como autonómico, han insistido mucho en las campañas de ahorro energético. Un ejemplo es la última realizada por el Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDAE) para este verano con el mensaje de seguir creando conciencia social sobre el cambio climático y relacionándolo directamente con malos hábitos de la vida cotidiana, como la temperatura a la que se pone el aire acondicionado.

En este sentido, aunque el mensaje va calando y cada vez la sociedad es más responsable en su uso energético, gran parte de estas acciones responsables sólo están motivadas por aspectos económicos, por el aumento de la factura energética.

También, respecto a esto, las grandes compañías energéticas han cambiado su forma de vender los kwh transformando las tarifas, adaptándolas a los horarios de las familias. Así, en algunos casos, muchas personas mirarán el reloj antes de poner la lavadora o el lavaplatos para intentar ahorrar dependiendo de la tarifa que tienen contratada.

Por otra parte, como se ha señalado antes, la eficiencia de los equipos es muy importante también para el ahorro. Si se debe sustituir una lavadora o una nevera porque se ha roto, no es necesario comprar la más barata – y generalmente menos eficiente. Como se suele decir, “lo barato sale caro” y los aparatos más eficientes suelen amortizarse en menos tiempo. De nada sirve ahorrarse 100 € hoy para pagarlos mañana en la factura de la luz.

No hace falta hacer ingeniería financiera para cuidar el planeta o ahorrar unos euros. En muchos casos, basta usar el sentido común. Un ejemplo muy gráfico: si tienes el aire puesto, no tengas la ventana abierta.

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