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EAJ-PNV Nafarroa reivindica el municipalismo como pilar de la identidad vasca y el autogobierno

El Napar Buru Batzar recuerda como un «hito democrático» el manifiesto aprobado en Etxarri Aranatz en 1977 y la colocación de la ikurriña cuando aún era ilegal

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  • Reunión del Napar Buru Batzar -

EAJ-PNV Nafarroa ha reivindicado el papel del municipalismo en la defensa de la identidad vasca y del autogobierno, al recordar el 49º aniversario del manifiesto aprobado en Etxarri Aranatz en 1977, un episodio que el Napar Buru Batzar califica como un auténtico «hito democrático».

La formación jeltzale rememora así el pleno extraordinario celebrado el 16 de enero de 1977 en la localidad navarra, que culminó con la colocación oficial de la ikurriña en la Casa Consistorial, cuando el símbolo aún se encontraba ilegalizado por el Estado. Aquel acto se produjo tras la convocatoria de una asamblea de alcaldes impulsada por el Ayuntamiento de Etxarri Aranatz, en sintonía con la iniciativa municipalista surgida en Bergara el 21 de julio de 1976, coincidiendo con el centenario de la abolición foral.

El Napar Buru Batzar recuerda que el entonces ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa, prohibió el acto, y que efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Armada establecieron controles en los accesos al municipio, impidiendo la llegada de miles de personas que pretendían acudir en apoyo de los alcaldes. Pese a ello, el Ayuntamiento celebró el pleno extraordinario y, bajo el lema «Amnistía, Fueros y Bilingüismo», aprobó un manifiesto que obtuvo la adhesión de 176 ayuntamientos.

En el texto se reclamaba la recuperación de los derechos forales, la amnistía, la cooficialidad del euskera, la legalización de la ikurriña y de todos los partidos políticos, así como un estatuto común para Nafarroa, Araba, Gipuzkoa y Bizkaia. El pleno concluyó con la interpretación, a cargo de txistularis, del Himno de las Cortes de Navarra y con los asistentes entonando el «Gernikako Arbola» y el «Eusko Gudariak». A continuación, la ikurriña fue izada por primera vez de manera oficial en el Ayuntamiento.

EAJ-PNV Nafarroa ha querido subrayar de manera expresa la figura de las personas que integraban aquel pleno municipal y que, pese a las amenazas, mantuvieron su compromiso político y democrático. Se trata de Javier Mauleon Ijurra, Manuel Ijurra Echarri, Antonio San Martin Villanueva, Eleuterio Ochagavia Bacaicoa, Juan Jose Botanz Razquin, Jose Miguel Arbizu Lizarraga, Fernando Huici Igoa, Valentin Lizarraga Liciaga, Antonio Igoa Erdocia y Luis Manuel Nagore Biurrun.

«El de Etxarri Aranatz fue un gesto pionero de reafirmación nacional y democrática, que demostró la voluntad municipalista de avanzar hacia la normalidad democrática pese a que las estructuras del franquismo aún seguían vigentes; un gesto para no olvidar de dónde venimos ni olvidar a nuestros mayores, aquellos que nos precedieron», ha señalado el presidente del Napar Buru Batzar, Unai Hualde.

Tres días después de aquel pleno, el 19 de enero de 1977, y tras la legalización de la ikurriña por parte del Estado, el símbolo fue izado oficialmente y por primera vez desde el final de la II República en la Plaza de la Constitución, en el edificio del antiguo Ayuntamiento de Donostia. A partir de entonces, la ikurriña comenzó a colocarse en numerosos ayuntamientos navarros, pasando de ser un emblema perseguido a exhibirse con normalidad como símbolo democrático.

Según ha subrayado Hualde, aquel paso «formó parte de un movimiento más amplio en numerosos municipios vascos, que entendían que la transición democrática no podía depender únicamente de decisiones tomadas desde Madrid y dieron un paso adelante desde los pueblos, desde las instituciones locales, desde el municipalismo». Un gesto que, ha concluido, fue «sereno, responsable y profundamente democrático, a favor de la libertad, la dignidad y el autogobierno».

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