El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha ofrecido una entrevista este lunes en varios medios de comunicación, entre ellos La Sexta para analizar el grave accidente ferroviario ocurrido el fin de semana en Adamuz (Córdoba), donde un tren Iryo descarriló por la cola invadiendo la vía contraria y colisionando con un Alvia, causando al menos 41 fallecidos y decenas de heridos, así como desaparecidos. Puente calificó el siniestro de "tremendamente extraño" por producirse en una recta a velocidad adecuada (alrededor de 195 km/h en un tramo limitado a 250 km/h), descartando de momento exceso de velocidad o fallo humano como causas probables.
Respecto a la rotura detectada en un tramo de vía, fotografiada por la Guardia Civil, el ministro enfatizó que la investigación debe esclarecer si fue la causa del descarrilamiento o una consecuencia del mismo, ya que se han hallado múltiples roturas a lo largo de 200-300 metros.
"Es sorprendente que haya quien hable ya de soldadura u otras teorías cuando requiere pruebas de laboratorio y tiempo", advirtió Puente, vaticinando que "habrá medios que se apunten a especulaciones" pese a que es "pronto" para conclusiones.
Puente defendió el buen estado de la infraestructura, renovada recientemente con 700 millones de euros, y las revisiones del material rodante, un tren Iryo de solo cuatro años revisado días antes.
Insistió en no vincular incidencias previas como vibraciones reportadas por maquinistas, que afectan al confort pero no a la seguridad, ni descartó por completo sabotaje aunque prefirió no alimentarlo. La comisión investigadora, en fase inicial de recopilación de datos, requerirá tiempo para analizar el coche 6 del Iryo, primer en descarrilar.





