La tarde del sábado, lo que debía ser una emisión más de ‘Carrusel Deportivo’ de la Cadena SER se convirtió en un incendio en directo entre Eduardo Iturralde González y José Antonio Ponseti. El origen estuvo en un debate sobre la posesión de armas en Estados Unidos, país desde el que intervenía Ponseti con motivo de la Super Bowl.
El exárbitro vasco interrumpió al periodista para preguntarle si estaba “defendiendo públicamente la tenencia de armas” y si sostenía que “cada uno puede llevar un arma”, frase que encendió la mecha. A partir de ahí, el tono subió varios niveles y la conversación abandonó cualquier apariencia de tertulia sosegada.
Gritos, reproches y alusiones a Euskadi
Ponseti, visiblemente molesto por las interrupciones, explotó con un “escúchame de una puñetera vez” que marcó el punto de no retorno en la discusión. Iturralde respondió de inmediato: “para decir esa barbaridad, no”, bloqueando de nuevo la intervención de su compañero.
Los reproches se hicieron cada vez más personales: “no tienes ni puñetera idea” y “no sabes nada” fueron algunas de las frases que se escucharon en antena. El momento más delicado llegó cuando Ponseti lanzó una polémica alusión al origen de Iturralde: “por cierto, ¿en tu tierra, en Euskadi, no había armas?”, avivando todavía más la tensión.
En pleno arrebato, el especialista en deporte americano llegó a decir que se estaba quedando sin voz “por culpa de este idiota, porque es un idiota”, en referencia al excolegiado. El cruce, que se prolongó durante varios minutos, dejó al árbitro prácticamente fuera de la conversación mientras Ponseti continuaba hablando en tono airado.
El papel del programa y la reacción posterior
Dani Garrido, director y presentador de ‘Carrusel Deportivo’, intentó rebajar el clima y reconducir el debate, pero sus intervenciones apenas lograron frenar la escalada verbal. La escena, descrita ya como “el enganchón del siglo” o “el enganchón radiofónico más caliente de la década”, corrió como la pólvora en redes sociales a través de clips de audio.
La cadena terminó ofreciendo disculpas a la audiencia por el tono del enfrentamiento, consciente del impacto de una bronca que traspasó los límites habituales de la radio deportiva. El encontronazo deja en el aire interrogantes sobre la convivencia interna en el equipo y sobre los protocolos para gestionar debates que deriven hacia ataques personales en pleno directo.




