Las cuatro formaciones que ya comparten presencia en el Gobierno de coalición de España han acordado dar el paso y presentarse como un frente común en los próximos comicios generales. El acto oficial tendrá lugar en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el próximo sábado 21 de febrero, donde se desgranarán las bases políticas de este espacio que busca consolidarse a la izquierda del PSOE.
Fuentes de las organizaciones implicadas explican que el proyecto pretende ofrecer una alternativa sólida y reconocible al electorado progresista, manteniendo la autonomía interna de cada partido pero bajo una estrategia compartida. El objetivo es reeditar y actualizar la confluencia que se articuló en torno a Sumar, abriendo la puerta a la incorporación de más fuerzas en los próximos meses.
El movimiento coincide con la gira de Gabriel Rufián, líder de ERC, en varios actos con líderes de ese sector, anunciado para el 18 de febrero.
Un espacio en recomposición
La decisión es el resultado de meses de contactos discretos entre IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comunes, que han intensificado su coordinación desde finales de 2025 para llegar al ciclo electoral en mejores condiciones. Estos partidos asumen que, sin una oferta unitaria, el espacio de la izquierda alternativa corría el riesgo de fragmentarse aún más y de dejar terreno libre al avance de la derecha y la ultraderecha.
Izquierda Unida venía reclamando un proceso de refundación del espacio, con un método de funcionamiento más democrático y la posibilidad de revisar la marca y los liderazgos, reivindicación que ha empujado a articular esta nueva fase. Desde Más Madrid, su líder y ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido en las últimas semanas la necesidad de “reeditar” el espacio de Sumar, restando importancia al nombre concreto y subrayando la importancia de una alianza “coordinada, cohesionada y fraterna”.
Marca y liderazgos, para más adelante
Por ahora, el acuerdo se centra en los contenidos políticos y en el compromiso de concurrir juntos, dejando para más adelante el debate sobre la marca electoral y la persona que encabezará la candidatura. IU ha insistido en la necesidad de un sistema de primarias u otro mecanismo abierto para definir el liderazgo, mientras otras voces apelan a no adelantar esa discusión para no tensionar un espacio aún en reconstrucción.
Las formaciones implicadas coinciden en que el nuevo proyecto debe apoyarse en la horizontalidad, la cooperación entre iguales y el respeto al ADN de cada organización. El acto del 21 de febrero será, en este sentido, el primer escaparate público de esta voluntad compartida de recomposición, en un contexto en el que Podemos ha optado por mantenerse al margen y seguir su propio camino.
Mensaje al electorado de izquierdas
El anuncio pretende enviar un mensaje de tranquilidad al votante progresista que reclamaba unidad y claridad tras meses de debates internos en la izquierda. Los impulsores de la nueva coalición aspiran a “organizar la esperanza” y presentarse como un bloque capaz de disputar la agenda social y económica al PSOE, reforzando la defensa de los servicios públicos, los derechos laborales y las políticas climáticas ambiciosas.
Las próximas semanas estarán marcadas por la definición del programa común y por la búsqueda de apoyos en otros territorios y organizaciones, con la vista puesta en unas generales en las que este espacio se juega buena parte de su futuro político. Con el calendario electoral acercándose, el 21 de febrero se dibuja como la primera foto fija de una izquierda que intenta rehacerse y volver a competir con fuerza en el tablero estatal.




