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CERMIN visibiliza en Pamplona la realidad de las mujeres y niñas con discapacidad con motivo del 8M

La jornada comenzó con un minuto de silencio en recuerdo de Sara, voluntaria de ANFAS en Tudela recientemente fallecida, en un gesto de respeto hacia su entorno

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  • Concentración CERMIN -

El movimiento asociativo CERMIN se ha concentrado este viernes en Pamplona con motivo del Día Internacional de la Mujer (8M) para reivindicar los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad y denunciar la discriminación múltiple que, según han señalado, continúan sufriendo en la sociedad.

El acto, celebrado en el salón de actos de la ONCE, ha reunido a representantes de distintas entidades del ámbito de la discapacidad y a ciudadanía para poner el foco en las barreras que afectan tanto a las mujeres con discapacidad como a madres y cuidadoras de personas con discapacidad. La concentración ha coincidido, además, con dos fechas significativas para el movimiento: el 25 aniversario de CERMIN y el 20 aniversario de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.

La jornada comenzó con un minuto de silencio en recuerdo de Sara, voluntaria de ANFAS en Tudela recientemente fallecida, en un gesto de respeto hacia su entorno. Durante ese primer momento también se subrayó la necesidad de reforzar los recursos de salud mental y de impulsar medidas eficaces para prevenir el acoso y el bullying, especialmente entre la infancia y la adolescencia.

La presidenta de CERMIN, Mariluz Sanz, fue la encargada de dar la bienvenida al acto y recordó la importancia de los avances logrados gracias a la Convención internacional, aunque advirtió de que todavía queda camino por recorrer para garantizar la igualdad real de las personas con discapacidad.

Posteriormente se dio lectura al manifiesto, que fue compartido por Olatz Navarro (ASPACE Navarra), Isabel Berastegui (ASORNA) y Sara Ramón (ANFAS). El texto destacó que las mujeres y niñas con discapacidad siguen enfrentándose a una discriminación interseccional, al confluir factores como el género, la discapacidad, la edad, el lugar de residencia o la situación socioeconómica.

Según el manifiesto, este colectivo registra mayores tasas de desempleo y pobreza, además de encontrar más obstáculos en ámbitos como la educación, el acceso al empleo o la participación social. También denunciaron las dificultades para decidir sobre sus propias vidas y ejercer plenamente sus derechos, incluidos los sexuales y reproductivos.

El documento también puso el foco en el papel de las madres y cuidadoras, quienes sostienen gran parte de los apoyos necesarios para las personas con discapacidad. Una labor que, según CERMIN, sigue siendo insuficientemente reconocida por los sistemas públicos, lo que obliga a muchas mujeres a asumir los cuidados a costa de su salud o de su desarrollo profesional.

Ante esta situación, el movimiento reclamó políticas públicas que integren la perspectiva de género y discapacidad, una educación inclusiva con apoyos suficientes, empleo digno, sistemas de apoyo que garanticen la vida independiente, la redistribución social de los cuidados, accesibilidad universal y protección efectiva frente a todas las formas de violencia.

El acto concluyó con una coreografía de la compañía de la Fundación Atena, titulada Juego de fuerzas, que puso el broche final a la jornada con una intervención artística en favor de la igualdad y la inclusión.

CERMIN es el principal agente social que articula el movimiento de la discapacidad en Navarra. Actualmente está formado por 12 asociaciones y 3 federaciones, que agrupan a 57 entidades sociales sin ánimo de lucro, con el objetivo de defender los derechos de las personas con discapacidad y sus familias y promover una sociedad más inclusiva.

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