Sin agua, el ser humano sería el 30% de lo que es: un amasijo amorfo, reseco e inútil formado por 70 billones de células muertas. Sin agua, los bronquios, las mucosas y los pulmones estarían expuestos a un sinfín de infecciones; el corazón sufriría más estrés; la absorción y disolución de nutrientes en el aparato digestivo sería más complicada; las articulaciones estarían menos lubricadas; menguarían la memoria y la capacidad de concentración; los riñones no podrían eliminar las toxinas; la piel se resecaría y la temperatura corporal se convertiría en una montaña rusa.
Pero el agua es mucho más que una necesidad biológica. En los últimos años, se ha convertido en un símbolo de bienestar, equilibrio y estilo de vida más saludable. Y el agua mineral ligeramente gasificada que nace de fuentes naturales, como la de Agua das Pedras, se ha transformado en un objeto de deseo por quienes buscan sentirse bien.
El interés por una hidratación más consciente ha ido creciendo de forma notable en los últimos años. Consumidores de todo el mundo prestan cada vez más atención al origen, la composición y la naturalidad de las bebidas que incorporan en su día a día. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), mantener una hidratación adecuada es fundamental para el correcto funcionamiento del organismo, ya que el agua participa en procesos clave como la regulación de la temperatura corporal, el transporte de nutrientes y la eliminación de sustancias de desecho.
Esta mirada más consciente hacia la hidratación forma parte de un cambio de mentalidad ligado al auge de hábitos de vida más saludables, donde el bienestar y la naturalidad están cobrando cada vez una importancia mayor.
El auge del agua con gas impulsa nuevas formas de hidratación en Europa
Este cambio en la forma de entender el bienestar también se refleja en la evolución del mercado. El consumo de agua mineral embotellada continúa creciendo en Europa, impulsado por quienes buscan opciones más naturales y equilibradas. Dentro de esta categoría, el agua con gas vive un momento especialmente dinámico: las ventas en supermercados aumentaron un 21,4% en el último año, mientras que el volumen de ventas alcanzó 202,7 millones de litros, con un crecimiento interanual del 14,3%, según datos de Circana y Nielsen.
Esta evolución responde también a un cambio en las preferencias de los consumidores. Según un informe de Natural Mineral Waters Europe (2024), cerca del 35% de los consumidores europeos prefieren ya el agua con gas frente a otras opciones sin gas, lo que refleja un aumento en la demanda de las bebidas refrescantes que no solo hidraten, sino que también ofrezcan una experiencia natural y conecten con un estilo de vida más consciente y equilibrado.
La creciente popularidad de este tipo de agua responde a una búsqueda de experiencias de consumo diferentes, donde la hidratación se combina con sabor, frescura y sofisticación. En este universo destaca Agua das Pedras, agua mineral natural con gas procedente de un manantial portugués, cuyo gas se origina de forma natural en el propio acuífero. Esto convierte a Pedras Salgadas en una auténtica singularidad, ya que se estima que únicamente el 0,5% de las aguas del mundo poseen gas natural en su origen, una característica que diferencia a esta agua mineral de otras opciones con gas añadido posteriormente.
«Agua das Pedras brota en el parque de Pedras Salgadas, en el norte de Portugal, después de un proceso natural de filtración a través de rocas que dura varios años y que define nuestro perfil mineral y nuestras burbujas características —señala Bruno Lopes, Marketing Manager de Mercados Externos de Pedras Salgadas—. Esta combinación de origen, naturaleza y autenticidad explica por qué cada vez más consumidores incorporan este tipo de agua en su día a día, que encaja a la perfección con sus rituales de bienestar».




