Los sindicatos STEILAS, LAB, CCOO y ELA han vuelto a cargar contra el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, al que acusan de actuar con “improvisación” y de mantener un funcionamiento “caótico”, tras la suspensión de la Feria de Formación Profesional prevista para los días 26 y 27 de marzo.
Según denuncian las centrales sindicales, la cancelación del evento se comunicó a los centros educativos sin explicaciones, lo que consideran un nuevo ejemplo de desorganización. A su juicio, esta situación se suma a otros episodios recientes, como la ausencia del Ejecutivo en foros en los que debía participar durante la huelga del pasado mes de noviembre.
La mayoría sindical sostiene que, pese a la movilización del sector —con una concentración “multitudinaria” y una manifestación “exitosa” en defensa de una FP de calidad— y al respaldo del 86% del profesorado a las reivindicaciones de la asamblea de docentes, no ha habido respuesta por parte del Departamento. También recuerdan que el Parlamento de Navarra aprobó hace casi un mes una moción para abrir un proceso de negociación que dé solución a los problemas derivados de la implantación de la FP Dual, sin que hasta la fecha se haya producido ningún avance.
En este contexto, los sindicatos subrayan que la Comunidad foral dispone de margen económico suficiente para reforzar la educación pública. Apuntan a los datos de superávit anunciados recientemente por el Ejecutivo: 271 millones de euros correspondientes a 2024 y 575 millones en 2025, cantidades que, recalcan, podrían destinarse a inversiones educativas.
Advertencia ante la configuración de plantillas
El foco de la preocupación sindical se sitúa ahora en la elaboración de las plantillas docentes para el próximo curso. Las organizaciones advierten de que no aceptarán que se consoliden los recortes aplicados durante el presente año académico.
“Las plantillas deben reflejar las reivindicaciones del colectivo”, señalan, al tiempo que advierten de que, en caso contrario, las movilizaciones “se intensificarán y reforzarán” hasta lograr unas condiciones laborales que permitan garantizar una Formación Profesional “justa, digna y de calidad”.
Para los sindicatos, la situación responde, en última instancia, a una cuestión de “voluntad política”, y consideran que este es el momento de demostrar si la FP y la educación pública son realmente una prioridad en Navarra.






