La economía navarra ha comenzado 2026 con un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,5% respecto al trimestre anterior, y un crecimiento interanual del 2,1%, según datos del Instituto de Estadística de Navarra (Nastat). El consejero de Economía y Hacienda ha destacado en una rueda de prensa que estas cifras son 'similares a las de los dos trimestres precedentes', lo que demuestra la resiliencia de la actividad regional ante las presiones macroeconómicas globales.
Navarra mantiene un crecimiento similar al promedio nacional
La tendencia de crecimiento de la Comunidad Foral es comparable al promedio nacional, ya que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha estimado un crecimiento del PIB del Estado español de 0,6% en términos trimestrales y un 2,7% interanual. Navarra, además, sigue una 'trayectoria de crecimiento sólida', según Arasti, superando el desempeño de la eurozona, cuyo avance interanual medio se sitúa por debajo del 1%.
En el bloque de la demanda interna, el consumo de los hogares sigue siendo el motor principal del crecimiento, aunque muestra una moderación frente al año anterior. La incertidumbre internacional ha provocado un estancamiento en los indicadores de inversión productiva. En cuanto a la demanda externa, la debilidad de los principales socios europeos y la transición hacia el vehículo eléctrico han condicionado las exportaciones, resultando en una caída de más del 6% entre enero y febrero.
El mercado laboral y la inflación, factores de preocupación
El mercado laboral presenta datos mixtos. Aunque la afiliación a la Seguridad Social alcanza cifras históricas y contribuye a la reducción del paro registrado, la Encuesta de Población Activa revela un descenso en el número de ocupados y un aumento del paro, situando la tasa de desempleo en el 9,1%. Los flujos migratorios juegan un papel crucial en el desarrollo del empleo.
La inflación es otro motivo de preocupación. La tensión en Oriente Medio ha elevado la variación anual del IPC al 3,5% en marzo. Las restricciones en el comercio energético y el conflicto prolongado mantienen los precios al alza, aumentando las expectativas de inflación. El consejero Arasti ha señalado que 'la escalada bélica en Oriente Medio vuelve a poner a prueba a la economía mundial', afectando la actividad global en energía, rutas logísticas y mercados financieros.
Impacto del escenario internacional en las perspectivas económicas
Las perspectivas macroeconómicas globales han cambiado desde principios de 2026 debido al encarecimiento de la energía y las disrupciones en las cadenas de suministro. Estos factores han frenado el crecimiento y elevado las expectativas de inflación. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha reducido sus previsiones de crecimiento mundial para 2026 en dos décimas, situando las proyecciones para 2026 en el 3,1% y para 2027 en el 3,2%.
En cuanto a Navarra, el gobierno regional mantiene sus previsiones de crecimiento del PIB en el 1,8% para este año y en el 2,1% para 2027. Estas proyecciones se revisarán a mediados de año, coincidiendo con la elaboración de los Presupuestos Generales de Navarra. El consejero no descarta una revisión extraordinaria del cuadro macroeconómico si las condiciones globales cambian significativamente.






