Pamplona Actual

Ayuntamientos mal disfrazados de verde

Por Eva Faure e Iñaki Txapar, en representación del personal de los Servicios Municipales de Jardinería de los Ayuntamientos de Iruñerria

Publicado: 09/05/2026 ·
10:15
· Actualizado: 09/05/2026 · 10:15

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Todos los años, en torno al 15 de mayo, San Isidro, nos juntamos a comer el personal de jardinería de los ayuntamientos de Iruñerria. No somos nada de santos patrones, pero sí, somos de celebrar cualquier cosa y como excusa nos viene de perlas. La mayoría somos peones, algún o alguna oficial y poco más, gente normal, de los que saben lo que sucede cuando te desbrozas por encima una caquita de perro.

"No queremos pasar esta ocasión, para dar nuestro apoyo al personal que sufre especialmente por estas situaciones"

Nos conocemos desde hace muchos años (bueno, siempre hay gente nueva muy bien recibida), nos juntamos en conferencias, en numerosos cursos, en jornadas sobre jardinería sostenible… Somos amantes de la jardinería, de los árboles, de las orquídeas silvestres, de los habitantes de los ecosistemas urbanos y en general de la naturaleza.

En estas reuniones, antes de la consabida exaltación de la amistad, hablamos de nuestros trabajos sabiendo que tenemos los mismos problemas. Hemos diseñado proyectos, planes de arbolado y programas de naturalización para nuestros ayuntamientos, hemos trabajado mucho para llevarlos adelante y más para mantenerlos. Los resultados tardan en llegar y las pequeñas diferencias sólo las detectamos nosotros y, con suerte, alguna o algún hippie que pasa por allá, que incluso saluda y felicita.

En estos tiempos que todos los ayuntamientos (unos con más gracia que otros, todo hay que decirlo) se pasan al discurso ecológico y se ponen el disfraz de “Somos verdes”, podría pensarse que estaríamos en nuestra mejor época, pero no es así. Programan el día del árbol y demás actividades, se hacen las fotos de turno para el postureo en las redes y ya han cumplido para el resto del año. Los demás días, sólo se preocupan de que no haya quejas con las ramas de los árboles, que no ensucien los frutos, que todo esté perfilado, cortado y contenido.

Evidentemente ser alcalde o concejal no te hace un experto en jardinería municipal (aunque tu abuelo fuera de pueblo o tengas muchas macetas en el balcón). Una vez aclarado esto, la pregunta es obvia, ¿Por qué no preguntan a los que saben? ¿Por qué no se reúnen con el personal municipal a escuchar sus propuestas antes de gastar tanto dinero público haciendo algo irreparable?

Las decisiones de necesidad de personal, de plantación, de poda, de instalaciones de riegos deberían ser consultadas con las personas de los servicios de jardinería. Con el cambio que se nos está viniendo encima, hay que ir hacía zonas verdes que aguanten sequías prolongadas, arbolado grande y de calidad, ecosistemas mínimamente naturales que aseguren la supervivencia de la fauna y la flora urbana…

Se necesitan ordenanzas municipales de jardinería que establezcan las bases para la creación y diseño de zonas verdes, para su mantenimiento, la cualificación mínima del personal y las sanciones para aquellas personas o empresas que dañen el patrimonio vegetal municipal. Una normativa referencial y solida que evite que se actúe de forma aleatoria sobre los elementos de los jardines y los árboles urbanos, sin depender del alcalde de turno o de las quejas de sus votantes. Debe protegerse el arbolado existente de los “proyectos verdes” que arquitectos y políticos defienden delante de un ordenador sin conocer qué pasa en el suelo urbano y las consecuencias que de estos se derivan. Mientras tanto, de nada sirve que nos formemos para conocer los estándares europeos o las tendencias de la Urban Forestry.

Es evidente, que ellos ven en sus proyectos y en la resolución de las quejas vecinales futuros votos. Eso es lo que más les importa, pero alguien se tiene que dar cuenta de que un árbol bien elegido, plantado en un suelo preparado, profundo y bien cuidado, va a crecer durante muchos años. Será un vecino más, que pide poco, da mucho y, sobre todo, que no entiende de legislaturas políticas.

No queremos pasar esta ocasión, para dar nuestro apoyo al personal que sufre especialmente por estas situaciones. En especial, a las personas que ya no han aguantado más y han decidido primar su salud mental viendo la decadencia de los espacios verdes y del arbolado que tanto han cuidado en su vida laboral. Sois un regalo para esta sociedad.

Solo queremos insistir en que estamos aquí, en los jardines, y sabemos muchísimo de “lo verde”. Ojalá que, por una vez, un cargo político se contagiara del entusiasmo y del cariño que le ponemos a nuestro trabajo. Este sanisidro como todos, nos micorrizaremos entre ayuntamientos. Somos la semilla que lleva millones de años brotando, creciendo, desarrollándose y muriendo, para volver a brotar con más fuerza y adaptación si cabe. Gu sortu giñen hazi desberdiñetatik, sortuko dira besteak.

Eva Faure e Iñaki Txapar en representación del personal de los Servicios Municipales de Jardinería de los Ayuntamientos de Iruñerria

 

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN