La llegada a España de pasajeros del crucero MV Hondius infectados por hantavirus ha disparado la alarma social y la circulación de bulos en redes. El Consejo General de Enfermería (CGE), que representa a más de 353.000 profesionales en todo el país, salió este lunes a pedir prudencia y a recordar que el sistema sanitario español está preparado para gestionar la situación.
El presidente del CGE, Florentino Pérez Raya, fue directo: el hantavirus no tiene la misma capacidad de propagación que los virus respiratorios que han marcado los últimos años. "Las informaciones actuales apuntan a que el hantavirus no tiene la misma incidencia que el COVID-19 o la gripe", señaló, reclamando que se deje trabajar a los expertos "sin alarmar a la población".
Desde el Instituto Español de Investigación Enfermera del CGE, la enfermera Leticia Bueno subrayó que se trata de un virus conocido desde hace décadas, una zoonosis transmitida originalmente entre roedores. La variante detectada en el crucero sí tiene descrita transmisión entre personas, pero esta "es infrecuente y suele requerir contacto estrecho y prolongado, como el que han tenido en el barco". En principio, apuntó Bueno, "no se comporta como un virus respiratorio de transmisión comunitaria amplia".
Cinco claves para entender el virus
El CGE resumió lo esencial en cinco puntos. El contagio entre personas necesita contacto estrecho y prolongado, descartando una propagación comunitaria al estilo de la gripe. Los síntomas iniciales —fiebre, dolores musculares, malestar general, cefalea, diarrea o náuseas— recuerdan a una gripe o gastroenteritis, aunque en algunos casos puede evolucionar a formas graves con afectación pulmonar, cardiaca o renal.
Las medidas de control pasan por el aislamiento de casos sospechosos o confirmados, el seguimiento de contactos estrechos, la higiene de manos y el uso de mascarilla ante síntomas respiratorios. Para los profesionales sanitarios que atiendan a los pacientes en cuarentena, el CGE exigió equipos de protección adecuados y protocolos que "generen confianza y garanticen la protección" del personal.
Frente a la transmisión desde roedores —la vía original del virus— el consejo práctico es ventilar espacios cerrados o abandonados antes de entrar, realizar limpieza húmeda y evitar levantar polvo al limpiar.
Fuentes oficiales frente a los bulos
Pérez Raya recordó el precedente de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería que llegó contagiada de ébola en 2014, como ejemplo de que España ya ha gestionado con éxito situaciones similares. El CGE instó a la ciudadanía a seguir únicamente las comunicaciones de los ministerios implicados y las autoridades sanitarias, ante la proliferación de desinformación que, según el organismo, "una vez más" acompaña a este tipo de crisis.



