Stick Noticias

Nacen 31 cachorros de lince ibérico en los centros de cría de El Acebuche y Zarza de Granadilla

La temporada de reproducción de 2026 concluye con éxito tras el nacimiento de doce camadas que refuerzan la biodiversidad en la península

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

La temporada de cría del lince ibérico (Lynx pardinus) de 2026 ha finalizado con resultados históricos en los centros de El Acebuche (Huelva) y Zarza de Granadilla (Cáceres). Un total de 31 cachorros, distribuidos en doce camadas, consolidan la recuperación de esta especie emblemática, que ha logrado pasar de estar en peligro crítico a la categoría de vulnerable según la UICN.

Estos centros, adscritos al Programa de Conservación ex situ, desempeñan un papel determinante en la preservación de la diversidad genética. Desde su puesta en marcha en 2003, la estrategia ha permitido liberar ejemplares en regiones como Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Aragón y Portugal, facilitando la expansión del felino por sus antiguos territorios naturales.

Éxito reproductivo en El Acebuche y hitos genéticos

En las instalaciones de Huelva, se han registrado 16 nacimientos repartidos en seis camadas. El éxito biológico ha sido notable, con una tasa de gestación del 86%. Uno de los hitos más relevantes de este año ha sido la descendencia de Tintín, un macho fundador que hasta ahora no había logrado reproducirse.

"El nacimiento de esta camada representa un importante avance desde el punto de vista del manejo genético de la población cautiva", explican fuentes técnicas del centro, destacando que esta reproducción se produjo durante un segundo celo de la hembra Juromenha. Además, dos hembras primerizas han logrado sacar adelante a sus crías de forma natural, superando las dificultades habituales de los primeros intentos reproductivos.

Zarza de Granadilla registra la camada más numerosa

Por su parte, el centro cacereño de Zarza de Granadilla ha cerrado la campaña con 15 cachorros. En este enclave se ha localizado la camada más grande de toda la temporada del programa: la hembra Taza dio a luz a cuatro ejemplares el pasado mes de marzo.

Actualmente, los cachorros se encuentran en una de las fases más críticas de su desarrollo. Según los expertos, este periodo está "marcado por la competencia entre hermanos para establecer jerarquías dentro de la camada". El seguimiento veterinario es constante para asegurar que todos los individuos superen esta etapa de agresividad instintiva.

Un modelo de conservación de fauna amenazada

Los datos de 2026 no solo mantienen la tendencia positiva, sino que mejoran los indicadores de años previos. La combinación de la cría en cautividad y la mejora del hábitat ha permitido que el lince ibérico sea un referente mundial en la recuperación de fauna. Lo que comenzó con menos de cien ejemplares en libertad es hoy un proyecto sólido que busca la autosuficiencia de las poblaciones silvestres en toda la Península Ibérica.

ÚNETE A NUESTRO BOLETÍN