La promoción de un lanzamiento musical ya no depende únicamente de la difusión del propio álbum. La identidad visual también desempeña un papel decisivo en la construcción del relato que acompaña cada estreno y en su capacidad para generar conversación desde el primer momento.
Con "Trenza Mía", Blanca Paloma trasladó esa idea a una campaña desarrollada por Catapulta, empresa ejecutora del proyecto, basada en tres piezas FOOH (Fake Out of Home Advertising) concebidas para llevar el universo creativo de la artista a distintos escenarios de Madrid. La producción combinó rodajes en localizaciones reales con integraciones VFX desarrolladas a partir del guion y adaptadas a una identidad artística previamente definida.
El resultado convirtió la propuesta en un caso de innovación creativa en comunicación musical, donde estrategia, narrativa y tecnología confluyeron en una misma experiencia audiovisual.
Cuando el concepto de un álbum también construye la estrategia de comunicación
Más que crear una acción independiente para acompañar el estreno, la estrategia partió del propio universo creativo de Trenza Mía. La trenza, uno de los elementos simbólicos presentes en la narrativa visual del proyecto, se transformó en el hilo conductor de las tres piezas FOOH, diseñadas para integrarse de forma natural en diferentes espacios de Madrid mediante efectos visuales.
El trabajo, ejecutado por Catapulta bajo la dirección general de David Motos Roca, comenzó en la fase de guion, donde se definió cómo trasladar ese concepto al espacio urbano sin recurrir a instalaciones físicas. La producción combinó la grabación en exteriores con procesos de reconstrucción tridimensional, captura de iluminación real e integración digital. Esta metodología permitió fusionar los elementos virtuales con la arquitectura de la ciudad y preservar la coherencia con el imaginario visual de la artista.
Entre las localizaciones seleccionadas figuró el entorno del Teatro Magno de Madrid y el Palacio de Longoria Sede de la SGAE. El tratamiento de la luz, las sombras y la interacción de los elementos digitales con el edificio reforzó el realismo de las imágenes y convirtió la arquitectura urbana en parte activa del relato.
Una campaña diseñada para generar conversación de forma orgánica
La elección del formato respondió tanto a una decisión creativa como estratégica. La campaña contó con una ejecución 100 % orgánica y confió su difusión a la capacidad de las propias piezas para despertar interés en plataformas digitales. El acabado fotorrealista y la reinterpretación de espacios reconocibles favorecieron la conversación alrededor de Trenza Mía y permitieron obtener un rendimiento muy positivo gracias al formato elegido.
La producción también dejó activos digitales reutilizables para futuras aplicaciones vinculadas al universo creativo de la artista, como contenidos audiovisuales, experiencias inmersivas o desarrollos en realidad aumentada. El caso muestra cómo la innovación creativa en comunicación musical puede integrar narrativa, planificación audiovisual, VFX y tecnología para ampliar el recorrido de una campaña y convertir un lanzamiento discográfico en una experiencia visual con continuidad más allá de su estreno.








