La empresa subraya que la prevención efectiva requiere reducir la carga de combustible y mantener los bosques resilientes ante el cambio climático
Los recientes incendios forestales registrados en Cataluña, incluyendo zonas como Les Gavarres, Sentmenat y Anoia, además del fuego en la Cataluña Norte, han reabierto el debate sobre la protección de las viviendas y las personas en entornos forestales. Ante esta problemática, Grup Boix, empresa especializada en gestión forestal y transformación de la madera, sostiene que la defensa frente a los grandes incendios debe priorizar la gestión del territorio antes de la aparición de las llamas.
Cataluña cuenta con un patrimonio natural significativo, donde más del 64 % de su superficie, equivalente a cerca de 2,1 millones de hectáreas, está ocupada por masas forestales. Según datos de la compañía, esta extensión representa una oportunidad ambiental y económica, aunque se enfrenta a retos derivados del cambio climático, como el incremento de temperaturas y episodios de sequía recurrentes. Los Bombers de la Generalitat han advertido sobre la mayor frecuencia de los llamados incendios de sexta generación, fuegos de comportamiento extremo capaces de superar la capacidad operativa de los sistemas de extinción.
Carles Martí, director general de Grup Boix, subraya la importancia de este enfoque preventivo: "La prevención de los grandes incendios no puede basarse exclusivamente en la capacidad de extinción. Cada vez existe un mayor consenso en que la primera línea de defensa se construye gestionando el territorio, reduciendo la carga de combustible forestal y manteniendo unos bosques más resilientes frente al cambio climático".
En relación con las políticas públicas, la empresa ha valorado positivamente la Estrategia de Gestión Forestal Sostenible impulsada por el Govern de la Generalitat. Este plan integra medidas como el incremento de la inversión forestal, el refuerzo de los Perímetros de Protección Prioritaria y el fomento de la bioeconomía mediante el uso de madera de proximidad. Sobre esta estrategia, Martí señala: "Hace tiempo que el sector defiende que los grandes incendios deben combatirse mucho antes de que aparezca el fuego. Celebramos que esta visión se consolide también desde las políticas públicas, porque la gestión forestal es una inversión en seguridad, sostenibilidad y futuro".
Asimismo, la compañía analiza el impacto del fuego en las zonas residenciales próximas a los bosques. Grup Boix argumenta que la resistencia de una vivienda ante un incendio depende fundamentalmente de la gestión de su entorno inmediato y la continuidad del combustible vegetal, más que del material de construcción utilizado. Carles Martí enfatiza que "si una vivienda situada junto al bosque acaba afectada por un incendio, la causa principal no es el material con el que está construida, sino la falta de gestión forestal y de mantenimiento del entorno, que permiten que el fuego llegue con una intensidad elevada".
Para disminuir el riesgo, la empresa propone una visión integral que incluye el mantenimiento del sotobosque, la creación de franjas de protección y la promoción de la ganadería extensiva. Con una trayectoria de más de 50 años, Grup Boix promueve un modelo que vincula el aprovechamiento responsable de los recursos forestales con la prevención activa, concluyendo que "la experiencia nos demuestra que no existe mejor cortafuegos que un bosque bien gestionado. Los grandes incendios no solo se apagan cuando aparecen; se previenen durante todo el año".






