Una investigación desarrollada en la Universidad Pública de Navarra (UPNA) concluye que el Reglamento de Control Económico de LaLiga ha cumplido su objetivo de erradicar la inestabilidad financiera y el endeudamiento de los clubes, pero no ha logrado equilibrar la competición deportiva. El estudio, elaborado por Bruno Gómez Revuelta en su Trabajo de Fin de Grado del doble grado en ADE y Economía, analiza la relación entre el gasto salarial y los resultados deportivos de 56 equipos de fútbol profesional español entre las temporadas 2007 y 2024.
El trabajo, dirigido por el profesor José Manuel Mansilla Fernández del Instituto INARBE de la UPNA, demuestra la persistencia del determinismo financiero o efecto Mateo en el deporte de élite. Aunque la regulación mediante el Límite de Coste de Plantilla Deportiva ha disminuido la influencia del volumen total de salarios en la clasificación final, las entidades con mayores ingresos estructurales mantienen una ventaja competitiva decisiva para fichar y retener el talento mejor remunerado.
El techo de cristal para los clubes modestos según la investigación
Los resultados de la investigación, premiada en el XVI Congreso Iberoamericano de Economía del Deporte (CIED) de Osuna, revelan que la normativa crea un obstáculo estructural para las entidades con menor capacidad económica. Al vincular el gasto permitido a los ingresos históricos por derechos de televisión y comercialización, se restringe la posibilidad de realizar inversiones extraordinarias en plantilla. Esta limitación impide a los clubes modestos alcanzar los éxitos deportivos necesarios para incrementar sus ingresos a largo plazo, consolidando un esquema de inmovilismo en la tabla clasificatoria.
Para llevar a cabo el análisis estadístico, el autor utilizó datos financieros procedentes de la plataforma SABI combinados con las clasificaciones históricas del fútbol nacional. El estudio evaluó indicadores como el tamaño de las entidades, la situación financiera a corto plazo y la trayectoria histórica de cada club, confirmando que la capacidad para destinar recursos a salarios sigue siendo el elemento determinante para explicar el rendimiento deportivo en España.









