Una cubierta automática para piscina no sirve únicamente para proteger el agua fuera de temporada. Utilizada de forma habitual, puede limitar la entrada de hojas, polvo e insectos, reducir la evaporación y conservar mejor la temperatura.
Cuando se habla de mantenimiento de piscina, la conversación suele girar en torno al robot limpiafondos o a los productos químicos, y rara vez al elemento que más condiciona el estado del agua entre un baño y otro: el cobertor. Maytronics, a través de su gama de cubiertas automáticas Air Cover, plantea el cobertor no como un accesorio de invierno, sino como la pieza que ayuda a conservar la temperatura y puede reducir determinados consumos asociados a la climatización y reduce el tiempo dedicado al mantenimiento durante toda la temporada.
Menos cloro: el agua empieza a ensuciarse antes de que nadie se bañe
Buena parte de la suciedad que termina en el filtro o que obliga a subir la dosis de cloro no llega con los bañistas, sino con el viento: hojas, polen, insectos y polvo caen sobre la piscina durante todo el día, también cuando nadie la usa. Una cubierta de piscina cerrada actúa como primera barrera frente a esa suciedad, lo que se traduce en menos necesidad de tratamientos químicos para mantener el agua en condiciones y reduce la cantidad de suciedad que debe gestionar el sistema de filtración.
Más calor: hasta 8 °C adicionales
Las lamas de policarbonato de las cubiertas Air Cover dejan pasar la luz solar y retienen el calor que esta genera, lo que permite elevar la temperatura del agua hasta 8 °C, dependiendo de las condiciones de exposición y uso, respecto a una piscina descubierta. En la práctica, eso amplía el número de días de baño cómodo al principio y al final de la temporada sin necesidad de instalar o forzar un sistema de calefacción adicional, uno de los gastos energéticos más altos asociados a una piscina.
Menos facturas: el agua que no se evapora es agua que no hay que reponer
El sol no solo calienta el agua, también la evapora, y ese proceso es una de las principales causas de pérdida de agua en una piscina durante el verano. Al cubrir la lámina de agua, la cubierta automática para piscina limita esa evaporación, lo que reduce la cantidad de agua que hay que reponer y, con ella, el gasto asociado a rellenarla y volver a tratarla químicamente. Sumado al ahorro en climatización y en productos de limpieza, el resultado es una reducción conjunta de tres partidas distintas de la factura de la piscina: agua, energía y química.
Una barrera de seguridad, no solo de ahorro
Más allá del ahorro, las cubiertas de la gama Air Cover están diseñadas para cumplir la norma francesa NF P 90-308, que establece requisitos específicos de seguridad para cubiertas de piscinas privadas, un aspecto especialmente relevante en viviendas con niños pequeños, donde la cubierta actúa también como elemento de protección frente a accesos o caídas accidentales.
La normativa adicional aplicable puede variar según el tipo de instalación y la regulación autonómica o municipal.
A medida y, en algunos modelos, controlada desde el móvil
Cada cubierta se fabrica a medida de la piscina, con una amplia selección de lamas, colores, materiales y sistemas de fijación, además de opciones personalizables como rejillas o zonas sumergidas. Según el modelo elegido, la cubierta puede además controlarse desde el móvil a través de la app MyCover, con la que se abre y cierra sin necesidad de manipular ningún mecanismo manual. Toda la gama de cubiertas de piscina Maytronics, desde los modelos elevados Air Cover 150 y 200 hasta los sumergidos Deck Cover 500 y Aquatic Cover 600, se apoya en esta misma filosofía de personalización.
Cubierta automática para piscina elevada o sumergida, según cómo se use la piscina
Las cubiertas elevadas, como la Air Cover 150 y la Air Cover 200, se instalan sobre la lámina de agua y liberan espacio alrededor del vaso gracias a un sistema guiado. Las sumergidas, como la Deck Cover 500 y la Aquatic Cover 600, se ocultan bajo el agua cuando están abiertas y permiten incorporar una zona de playa, elevada o sumergida según el modelo, sin perder la estética de la piscina cuando la cubierta no está en uso.
La elección entre uno y otro sistema depende sobre todo del punto de partida. Las cubiertas elevadas suelen ser la opción más sencilla de incorporar a piscinas ya construidas, ya que no requieren modificar el vaso ni el entorno para su instalación. Las sumergidas, en cambio, se plantean habitualmente en proyectos de obra nueva o reforma integral, porque el mecanismo se integra en el propio diseño de la piscina; a cambio, ofrecen un acabado más discreto, ya que el cajón de la cubierta queda oculto bajo el agua en lugar de visible en el perímetro del vaso.
Con esta gama, Maytronics traslada al cobertor un papel que va más allá de la protección invernal: una de las soluciones con mayor capacidad para mejorar simultáneamente la protección, el confort y el mantenimiento de la piscina durante todo el año. Quienes quieran valorar qué modelo se ajusta mejor a su piscina, pueden descubrir todas nuestras cubiertas automáticas para piscina.




