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Los megacruceros que llegarán a España en 2027; auténticas ciudades flotantes con parques de ocio

Barcelona será punto de partida de Legend of the Seas y MSC World Asia, dos barcos que muestran hasta dónde está llegando la carrera por convertir el...

Barcelona será punto de partida de Legend of the Seas y MSC World Asia, dos barcos que muestran hasta dónde está llegando la carrera por convertir el crucero en un destino por derecho propio.

Todavía no ha terminado el verano y las navieras ya están vendiendo el siguiente. Quienes empiezan a buscar sus cruceros para 2027 en Vayacruceros se encontrarán con una temporada mediterránea en la que Barcelona tendrá un papel especialmente llamativo: desde sus terminales se podrá embarcar en algunos de los mayores resorts flotantes de nueva generación.

Y llamarlos simplemente barcos empieza a quedarse corto.


El mejor ejemplo será Legend of the Seas. Royal Caribbean lo traerá al Mediterráneo con itinerarios de siete noches desde Barcelona y escalas que, según la salida, permitirán pasar por Palma de Mallorca, Marsella, La Spezia, Civitavecchia y Nápoles. En cualquier otro tipo de viaje, encadenar Mallorca, el sur de Francia y varias ciudades italianas en una semana exigiría una logística considerable. Aquí, el hotel viaja con el pasajero.

Lo curioso es que las escalas tendrán que competir por su atención con el propio barco.

Legend of the Seas tendrá siete piscinas, diez jacuzzis y seis toboganes acuáticos. Uno de sus espacios más singulares será Central Park, un jardín al aire libre con más de 30.000 plantas. No es exactamente la imagen de las cubiertas, tumbonas y piscinas rectangulares que durante décadas definió el imaginario de unas vacaciones en crucero.

Esa transformación dice bastante sobre hacia dónde se mueve el sector. Las navieras ya no compiten únicamente por ofrecer el itinerario más atractivo. Compiten también por conseguir que un pasajero pueda pasar un día entero en alta mar sin tener la sensación de estar esperando a llegar al siguiente puerto.

MSC World Asia llevará esa misma batalla a otro terreno. El barco comenzará su actividad mediterránea a finales de 2026 y 2027 será su primer año completo navegando por la región, con Barcelona entre sus puertos de embarque. Durante el verano conectará la ciudad con Marsella, Génova, Nápoles, Messina y La Valeta en itinerarios de siete noches.

A bordo habrá más de 40 bares, restaurantes y salones. La cifra resulta más reveladora si se piensa en términos cotidianos: elegir uno diferente cada día de una semana de vacaciones apenas permitiría conocer una pequeña parte de la oferta.

Su diseño también rompe deliberadamente con el del crucero tradicional. La característica popa abierta en forma de Y de la World Class desemboca en un gran paseo exterior, mientras que distintas zonas del barco funcionan casi como pequeños barrios con ambientes y públicos diferentes.

Ahí está probablemente el cambio más interesante de los megacruceros. Durante mucho tiempo, la pregunta fundamental al reservar era “¿a dónde va el barco?”. Con esta nueva generación aparece otra que pesa cada vez más: “¿en qué barco voy?”.

Barcelona será en 2027 un buen lugar para comprobarlo. No todos los puertos españoles recibirán como barcos de salida a gigantes de esta categoría. Málaga y Valencia mantendrán una oferta relevante de cruceros y Palma aparecerá también en diferentes programaciones —además de ser escala de algunos itinerarios del Legend of the Seas—, pero la capital catalana concentrará dos de los ejemplos más claros de esta nueva generación.

Esto tampoco significa que el barco vaya a sustituir al destino. Roma seguirá siendo Roma y pocos parques acuáticos pueden competir con la primera visión de La Valeta desde el mar. Precisamente ahí reside una de las paradojas del crucero actual: cuanto más espectacular se vuelve lo que hay a bordo, más difícil resulta decidir si el viaje se elige por los lugares que visita o por el barco que permite visitarlos.

En 2027 esa elección será todavía más evidente. Mientras la temporada actual entra en sus últimas semanas, la siguiente ya empieza a dibujarse en los catálogos. Y desde Barcelona habrá viajeros que zarpen hacia Italia, Francia o Malta en barcos donde seis toboganes, decenas de restaurantes o un jardín con 30.000 plantas harán que el día de navegación deje de ser simplemente el intervalo entre dos escalas.

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