El Ayuntamiento de Pamplona ha concluido la restauración de la escultura de la Beneficencia, popularmente conocida como la 'Mariblanca', ubicada en el parque de la Taconera. La intervención ha permitido devolver su aspecto original a esta obra que, desde hace casi cien años, acompaña a la ciudadanía pamplonesa en este parque romántico de la ciudad, y se enmarca en el compromiso del Consistorio de continuar restaurando, año a año, diferentes esculturas urbanas.
Los trabajos, que se han prolongado durante cinco días, se han centrado en la retirada de musgo, deposiciones de aves y marcas de humedad y agua, dada la especial vulnerabilidad de la pieza a las condiciones meteorológicas por su ubicación al exterior. Además, se han acometido pequeñas reconstrucciones en la base de la escultura, como el dedo del pie del niño, que estaba roto, si bien su estado de conservación general es aceptable.
La restauración se ha basado en criterios de mínima intervención, compatibilizando materiales nuevos con los ya existentes y facilitando la reversibilidad de los procesos realizados. Tras documentar el estado actual de la escultura, la primera fase se centró en la limpieza, mediante la aplicación de biocidas para erradicar la proliferación de hongos y facilitar su posterior retirada, realizada con brochas, bisturí, escalpelos y cepillos de distintas durezas. Con este proceso se ha eliminado no solo el musgo crecido sobre la piedra, sino también hongos, deposiciones y suciedad acumulada con el paso de los años. La limpieza se completó con la aplicación de agua a baja presión.
A continuación, se llevaron a cabo pequeños trabajos de restauración y relleno de grietas y fisuras mediante mortero de cal, con el objetivo de cerrar posibles vías de acceso al agua y a la suciedad y favorecer así su conservación. Junto a estos trabajos de relleno, se reconstruyeron algunas faltas detectadas, como el dedo del pie del niño, la esquina de la base o pequeños desperfectos en la barbilla de la Beneficencia, su escudo, la mano o la nariz, todos ellos mediante mortero de reconstrucción. Por último, se aplicó una protección final a base de una capa de hidrorrepelente, con efecto hidrofugante y antimicrobiano, que retrasará los efectos de los agentes medioambientales.
Casi 250 años de historia
La escultura, obra de Julián San Martín fabricada en 1788, se concibió originalmente como remate superior de una de las cinco fuentes diseñadas por Luis Paret y Alcázar, la ubicada en la Plaza del Castillo, donde permaneció hasta 1910. Tras ser sustituida por un kiosco de madera, la pieza se trasladó a la entonces nueva plaza de San Francisco en 1913, donde se mantuvo hasta 1927, año en que fue reubicada en el entorno de la Taconera. En los últimos años, la 'Mariblanca' ya había sido sometida a sendas intervenciones restauradoras en 2009 y 2018.
La actuación ahora concluida se enmarca en el compromiso municipal de seguir actuando progresivamente sobre el patrimonio escultórico urbano, con nuevas restauraciones que se irán ejecutando anualmente. En el entorno del parque de la Taconera ya se han restaurado, además, las esculturas de los seis reyes trasladadas desde el paseo de Sarasate y el monumento a Pablo Sarasate, que culmina la fuente situada en la confluencia de varios recorridos peatonales del parque, en la zona próxima al portal Nuevo.










