Sesenta años y más de diez millones de coches después, Volkswagen Navarra entra en una nueva era con la producción de sus dos primeros vehículos eléctricos, el Škoda Epiq y el Volkswagen ID. Cross, que conforman su paleta productiva actual junto a los T-Cross y Taigo de combustión.
El presidente de Volkswagen Navarra, Michael Hobusch,en una entrevista difundida por el grupo tiene claro que el secreto de este éxito son las personas: "Somos una fábrica que se siente orgullosa de su historia, construida sobre la base del esfuerzo de miles de hombres y mujeres que han puesto su trabajo al servicio del equipo y de la sociedad. La plantilla celebra este cumpleaños con ilusión y espíritu positivo en un momento muy relevante de transición hacia la electromovilidad. En suma, somos un gran equipo con un pasado exitoso que se ha transformado para conquistar el futuro".
Preguntado sobre si el futuro hacia la electrificación es imparable, Hobusch se muestra convencido de que esta tecnología es la del futuro, aunque subraya que contar en la actualidad con lo mejor de la combustión eficiente y la electromovilidad sostenible permite a la planta adaptarse con flexibilidad a las necesidades del mercado en este proceso de transición, que a su juicio "no ha hecho más que comenzar". Según explica, el T-Cross y el Taigo son coches robustos y de calidad contrastada, mientras que el ID. Cross y el Epiq representan la mejor opción eléctrica de su segmento en autonomía y tecnología.
Un cambio de mentalidad
Ante los cambios disruptivos que vive el sector de la automoción, Hobusch defiende la necesidad de transformar la forma de pensar en el desempeño diario del trabajo. Explica que el equipo directivo ha trabajado intensamente para trasladar a la plantilla la necesidad de producir coches con la máxima flexibilidad para reaccionar a las demandas cambiantes del mercado, en lo que define como una nueva cultura basada en la agilidad, la capacidad de adaptación y el uso eficiente de los recursos.
Sobre el grado de aceptación de esta nueva realidad por parte de la plantilla, el presidente de la fábrica asegura que es total. Destaca como uno de los factores diferenciales de Volkswagen Navarra el compromiso de sus trabajadores con la empresa y su identificación con el proyecto industrial, hasta el punto de que las instalaciones de la planta son similares a las de cualquier otra fábrica del Grupo repartida por los cinco continentes, y lo que realmente marca la diferencia son las personas y la forma en que están organizadas. Como dato que refleja ese compromiso, señala que el porcentaje de personas que abandonan voluntariamente la empresa es del 0,2% anual.
Hobusch resume ese cambio en la capacidad de afrontar con positividad y rapidez los retos y oportunidades, lo que se ha traducido en una fábrica flexible, eficiente y de alto rendimiento. En este proceso, atribuye un papel clave a la representación sindical del Comité de Empresa, con la que se ha trabajado de forma conjunta para construir una estrategia que tenga en cuenta a todos los grupos de interés y garantizar la sostenibilidad de las condiciones de empleo. Asimismo, valora la disposición al diálogo mostrada por las instituciones públicas, a las que atribuye el deber de crear las condiciones necesarias para impulsar la inversión y una normativa favorable a la creación de empleo.
El fin del Polo y el salto a la electrificación
El presidente de Volkswagen Navarra recuerda el fin de la producción del Polo como un momento impactante, al despedirse tras cuarenta años del modelo icónico de la planta, aunque afirma que se hizo "con agradecimiento y sin nostalgia", entendiendo que la electrificación suponía una oportunidad para construir el futuro de la fábrica.
Hobusch defiende que, en la industria, sobreviven quienes se adaptan más rápido, y recuerda que a lo largo de estos sesenta años de historia la plantilla ha sabido adaptarse a las nuevas generaciones de productos y a los cambios tecnológicos. "En tiempos turbulentos como los actuales muchas veces no sobrevive el más preparado, sino el más ágil, aquel que lleva dentro el espíritu permanente del cambio", afirma.
Sobre el propio proceso de electrificación, destaca que, más allá de la inversión en nuevas instalaciones, la clave reside en cómo se emplea la tecnología y en quién la utiliza. En este sentido, subraya el esfuerzo formativo realizado: desde enero de 2025, los trabajadores de Volkswagen Navarra han recibido un total de 290.000 horas de formación sobre la electrificación de la planta, con una media que supera las 47 horas por empleado, manteniendo al mismo tiempo los niveles de producción y los estándares de calidad habituales.
Una fábrica multimarca
Volkswagen Navarra se ha convertido, además, por primera vez, en una fábrica multimarca. Hobusch explica que el Grupo Volkswagen ha entendido que las barreras entre marcas pierden importancia, y que hacer frente a los nuevos competidores que entran en el mercado exige buscar todavía más colaboración entre las marcas del Grupo. Así, los coches eléctricos producidos en Navarra forman parte de la Urban EV Family, un proyecto liderado por SEAT que integra a CUPRA, Škoda y Volkswagen. El Grupo ha reorganizado su estructura agrupando marcas —Volkswagen, Volkswagen Vehículos Comerciales, SEAT/CUPRA y Škoda conforman el denominado Brand Group Core— y ha dado a las regiones una importancia equivalente o incluso mayor que a las marcas: Volkswagen Navarra forma parte, junto con las plantas de Martorell y Palmela (Portugal), de la región Península Ibérica, con el objetivo de incrementar la colaboración entre las tres fábricas.
El presidente de la planta navarra destaca que la fábrica cuenta ya con dos tecnologías, dos marcas y cuatro modelos, tras cuatro años de preparación para responder a esta oportunidad. Según explica, el paso de dos a cuatro modelos traerá consigo un incremento relevante del volumen productivo que, previsiblemente, permitirá superar el récord histórico de producción de 353.353 coches, alcanzado en 2011. Además, avanza que la planta sigue trabajando en nuevos proyectos, actualmente en fase de desarrollo y sujetos a confidencialidad, que se harán realidad a medio plazo y que consolidarán aún más la estrategia industrial de Volkswagen Navarra.











