La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha abierto este jueves en el Parlamento foral el debate sobre el estado de la Comunidad con una intervención en la que ha repasado la acción de su Ejecutivo desde 2019 y ha fijado como prioridades la vivienda, la subida de precios, el acceso a la sanidad especializada y la convivencia. Chivite ha calificado la sesión de "último debate de política general de la presente legislatura" y ha señalado que "es tiempo de rendir cuentas, de mirar de frente lo que aún no funciona y de señalar el camino que queremos recorrer".
La presidenta ha enmarcado su discurso en el contexto internacional, citando la victoria de la ultraderecha de AfD en varios estados alemanes, el auge de la socialdemocracia en Suecia y la izquierda en Berlín, la llegada de personas migrantes a Ceuta o el debate sobre la regulación de la inteligencia artificial. Ha recordado también las palabras de la presidenta de la Comisión Europea sobre la necesidad de "una Europa independiente" y ha advertido de que "nada de esto ocurre lejos de Navarra", ya que, según ha explicado, "el mundo entra en nuestras fábricas, en nuestras escuelas, en el precio del alquiler, en la cesta de la compra y en la conversación de nuestras familias".
El modelo de "prosperidad compartida"
Chivite ha reivindicado el modelo de su Gobierno, vigente "desde 2019", basado en la "prosperidad compartida", que ha definido como la combinación de "crecimiento económico, cohesión social y equilibrio territorial". La presidenta ha defendido que "el beneficio empresarial puede convivir con buenos salarios, derechos laborales e impuestos que sostienen el bien común" y ha reivindicado la socialdemocracia como la idea de que "somos más libres cuando nadie queda abandonado".
Entre los datos económicos aportados, Chivite ha destacado que el PIB por habitante de Navarra ha pasado de 32.136 euros en 2019 a 39.096 euros en 2025, un incremento del 21,7 %, y que la Comunidad Foral cerró agosto con 323.275 personas afiliadas a la Seguridad Social, cifra que prevé superar los 325.000 el próximo mes. La presidenta ha anunciado que el Proyecto de Presupuestos para 2027 será "el más alto de la historia de Navarra", superior a los 6.850 millones de euros, e incorporará "una propuesta fiscal ambiciosa" y un plan de inversiones adicional de casi 600 millones de euros.
Vivienda, sanidad e industria
La presidenta ha dedicado un amplio bloque de su intervención a la vivienda, a la que ha definido como "un derecho reconocido por la Constitución y no una mercancía cualquiera". Chivite ha destacado que Navarra ha declarado zonas de mercado tensionado, donde los precios "ya han bajado un 5 % en un año", y ha anunciado que la Comunidad Foral planea disponer de alrededor de 27.000 viviendas en la comarca de Pamplona en los próximos años.
En materia sanitaria, la presidenta ha reconocido "su frustración por los tiempos de espera en la atención especializada" y ha anunciado el refuerzo de plantillas en atención primaria, la ampliación del Programa de Atención Dental Infantil y la presentación, el próximo mes, de la herramienta BAZTAN para el seguimiento de los circuitos asistenciales. Sobre la industria, Chivite ha subrayado que el Gobierno de Navarra tramita actualmente 20 proyectos estratégicos de interés foral que suman una inversión superior a los 1.700 millones de euros, y ha defendido el proyecto de Ley Foral de Industria y Fomento Empresarial en tramitación en la Cámara.
La presidenta también se ha referido al túnel de Belate, asegurando que "la obra se va a terminar" y que el retraso responde a "discrepancias técnicas y jurídicas" pero "jamás una injerencia política". Asimismo, ha defendido la política migratoria del Gobierno frente a una pancarta vista "en un acto del que nos hubiera gustado otro tono", recordando que en Navarra viven 145.000 personas de origen migrante que "trabajan, cuidan, emprenden, cotizan, llenan aulas y ayudan a sostener nuestros pueblos".
Un cierre marcado por la apelación a "lo común"
Chivite ha reservado para el tramo final de su discurso el mensaje de mayor carga política. La presidenta ha reivindicado que "la justicia social, el empleo de calidad, la educación, la salud, los cuidados, la seguridad, las infraestructuras, la sostenibilidad, el autogobierno y la convivencia no frenan el desarrollo económico", sino que "son su base más firme". Frente al "individualismo que debilita los vínculos y deja a cada persona sola ante el riesgo", ha defendido "la fuerza de lo común" y ha afirmado con rotundidad: "No dejaremos atrás a ninguna persona ni a ningún pueblo".
La presidenta ha cerrado su intervención apelando a la fórmula que "Gramsci hizo suya, el optimismo de la voluntad", con la que, según ha dicho, el Gobierno seguirá trabajando "para que el progreso tenga el rostro concreto de una vivienda asequible, una cita médica a tiempo, una escuela que iguala, un cuidado digno y un empleo con futuro". Chivite ha concluido con una frase que ha resumido el sentido de todo su discurso: "Ese es nuestro proyecto común. Eso es Navarra". La presidenta ha finalizado su intervención en euskera y castellano, agradeciendo la atención de la Cámara.
A lo largo de su intervención, Chivite ha citado también a la filósofa María Zambrano, para quien la democracia es "la sociedad en la cual no sólo es permitido, sino exigido, el ser persona", y ha reivindicado a Navarra como "una comunidad plural, diversa y cada vez más mestiza", subrayando su voluntad de "seguir siendo la presidenta de la Navarra común, en la que caben todas las personas, con independencia de su ideología, origen, lengua, identidad o lugar de residencia".












