Activistas reclaman ante Agricultura la prohibición de la alimentación forzada a patos y ocas para producir foie gras

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

Activistas, convocados por la Fundación Igualdad Animal con motivo del Día Mundial contra la Alimentación Forzada, han reclamado este lunes frente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la prohibición de esta práctica a patos y ocas para producir foie gras.

La fundación ha recordado que actualmente España es uno de los «cinco únicos países europeos donde todavía se produce foie gras mediante alimentación forzada». Cada año más de 1 millón de patos y ocas son sometidos a esta práctica para que su hígado «crezca de manera anormal», según han advertido los activistas.

La protesta ha contado con el apoyo de la actriz y activista por los derechos de los animales, Elisabeth Larena, que ha leído el manifiesto dirigido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

«Puede parecernos lejano, pero la tortura que supone la alimentación forzada para los patos está ahí, es una realidad y sucede cada día en las granjas de producción de foie gras de nuestro país. Ha llegado el momento de que este Gobierno deje de mirar hacia otro lado, tenga en cuenta la sensibilidad actual de la sociedad y asuma su responsabilidad prohibiendo esta barbaridad», ha señalado Larena.

La campaña contra la alimentación forzada, que ha recabado hasta el momento en España más de 82.000 firmas, cuenta con el apoyo de diferentes actrices y personalidades de la cultura como Carolina Yuste, Beatriz Ros o Elisabeth Larena, entre otras. Por su parte, la actriz Sara Sálamo protagoniza y presta su voz al vídeo de la campaña.

«Hemos documentado en multitud de ocasiones la tortura que la alimentación forzada supone para los patos. Alimentarlos mediante un tubo metálico durante dos semanas para obtener foie gras no tiene justificación y cuenta con el rechazo más profundo de la sociedad. España continúa en las peores posiciones de Europa respecto a bienestar animal y el Gobierno no debería permitirlo», ha apuntado el cofundador de Igualdad Animal, Javier Moreno.

Para que el hígado de ocas o patos crezca «de manera anormal» hasta alcanzar el peso para ser considerado foie gras, los animales han de ser sometidos «a la cruel práctica de la alimentación forzada». Por ello, Igualdad Animal reclama el cambio del reglamento y la eliminación de los pesos mínimos para que los hígados sean considerados foie gras.

En cuanto alcanzan el mes de vida, la fundación ha explicado que los patos «comienzan a padecer racionamiento de comida y posterior abundancia», lo que provoca que «engullan con voracidad y sus estómagos comiencen a dilatarse».

Con cuatro meses empieza la «tortura» de la alimentación forzada, siendo alimentados mediante un tubo metálico de 30 centímetros durante quince días. Progresivamente van aumentando la dosis hasta alcanzar los 2 kilos de pasta de maíz al día, una cantidad que sería «el equivalente a comer 12 kilos para una persona».

Igualdad Animal ha asegurado que durante este proceso «muchos sufren heridas en el esófago, infecciones y dificultades para respirar muriendo antes de las dos semanas». La alimentación forzada convierte al hígado en un órgano «completamente enfermo» que alcanza hasta un peso diez veces superior del que sería natural.

Si no fuesen sacrificados morirían en un «corto periodo» de tiempo, ya que la condición a la que se lleva a sus cuerpos es incompatible con la vida, concluye la organización.

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