Un control rutinario de tráfico en la N-240-A, a la altura de Gulina (Iza), destapó este jueves una larga lista de irregularidades en un vehículo que circulaba en condiciones claramente deficientes. Los agentes detectaron defectos visibles en la carrocería, ruidos anómalos al acelerar y reformas no declaradas, lo que ya hacía presagiar un resultado negativo de la inspección.
La situación se agravó al comprobar que el coche carecía de ITV en vigor desde julio de 2024, una infracción sancionada con 200 euros y que conllevó la inmovilización del vehículo. A ello se sumó la ausencia de seguro obligatorio, con una multa en este caso de 1.500 euros.
El conductor tampoco superó el control de drogas, por lo que fue sancionado con 1.000 euros y la retirada de 6 puntos del carné. Y aún había más: fue necesario que otra persona acudiera a recogerla, pero al llegar este también fue sancionado al comprobarse que su permiso de conducir estaba caducado desde agosto de 2025, lo que supone una multa de 200€.
Un control que terminó convirtiéndose en un catálogo completo de infracciones y en un recordatorio de las consecuencias de circular sin cumplir las condiciones mínimas de seguridad y legalidad.







