El portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, exige plazos y garantías de control para la nueva empresa pública mientras la presidenta acusa a UPN y al PP de haber prorrogado un modelo que “lastra” a Navarra
El debate sobre el futuro de la AP15 volvió este martes al centro del pleno del Parlamento de Navarra con un intenso intercambio entre el portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, y la presidenta del Gobierno foral, María Chivite. La eliminación de los peajes en 2029 y la creación de Nafarbide, la empresa pública que asumirá la gestión de las vías de alta capacidad, fueron los ejes de una discusión marcada por la exigencia de concreción por parte de Geroa Bai y la defensa del modelo por parte del Ejecutivo.
Azcona recordó que en las últimas semanas dirigentes socialistas habían asegurado en redes sociales y en comparecencias públicas que la decisión estaba tomada y que, una vez finalice la concesión en junio de 2029, la AP15 pasará a ser pública y gratuita para los turismos. El portavoz de Geroa Bai subrayó que esa fecha abre una “ventana de oportunidad” histórica para acabar con un peaje que penaliza especialmente a la Ribera y a la Zona Media, pero advirtió de que no basta con fijar un horizonte si no se definen desde ahora las medidas previas necesarias para que la transición se haga en tiempo y forma.
En ese sentido, puso el foco en dos cuestiones clave. Por un lado, las medidas de acompañamiento al sector del transporte por carretera ante la implantación de peajes a los vehículos pesados en las vías de alta capacidad. Por otro, el modelo de control y fiscalización de Nafarbide, una sociedad pública que, según recordó, gestionará en las próximas décadas más de 2.600 millones de euros en inversiones. Azcona advirtió de que la nueva empresa no puede convertirse en un instrumento para rebajar el control sobre el dinero público y reclamó máxima transparencia en adjudicaciones y licitaciones.
Chivite respondió que no ha habido ningún anuncio nuevo ni cambios de criterio y que el Gobierno ya tomó la decisión en la pasada legislatura de que, al finalizar la concesión en 2029, la AP15 pase a gestión pública y sea gratuita para los turismos. Recalcó que ese compromiso emana de la mesa de carreteras, en la que participó Geroa Bai, y que está ligado directamente a la creación de Nafarbide como herramienta para gestionar las vías de alta capacidad bajo un modelo europeo de pago por uso para los vehículos pesados.
La presidenta defendió que el Ejecutivo mantiene un diálogo permanente con las asociaciones de transportistas ANET y TRADISNA y que se están estudiando distintos escenarios, incluidas ayudas para mejorar la seguridad y la competitividad del sector. También advirtió de que las medidas fiscales aplicadas en el País Vasco fueron en gran parte tumbadas por los tribunales europeos, por lo que pidió responsabilidad a la hora de diseñar compensaciones.
En su intervención, Chivite cargó contra UPN y el PP por haber prorrogado la concesión de la autopista hasta 2029 cuando, según afirmó, podría haberse eliminado el peaje hace más de una década. A su juicio, ese es uno de los grandes lastres heredados de los gobiernos de la derecha, junto a los cánones que Navarra sigue pagando por sus autovías.
Como ejemplo de ese lastre, la presidenta reveló que este año el presupuesto foral destinará cerca de 100 millones de euros al pago de los cánones de la A12 y la A21, una cantidad que, dijo, limita la capacidad de inversión en otras infraestructuras. Frente a ese modelo, defendió que la liberalización de la AP15 permitirá avanzar hacia un sistema más justo, más equitativo y más cohesionado, en el que lo que se recaude por el pago de los camiones se reinvierta directamente en la seguridad y el mantenimiento de las carreteras navarras.
El debate cerró con una coincidencia de fondo entre ambas partes sobre el objetivo de acabar con el peaje para los turismos en 2029, pero también con una advertencia clara desde Geroa Bai: los próximos años serán decisivos para que Nafarbide se consolide como una herramienta útil y transparente y no como una fuente de nuevas sombras sobre la gestión de una de las infraestructuras clave de Navarra.






