El Gobierno de Navarra ha asegurado que las obras del nuevo túnel de Belate encaran su fase final de excavación y que únicamente resta un 15 % para conectar las dos bocas del trazado. Así lo ha indicado el consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, durante el Pleno de control del Parlamento foral, en respuesta a una interpelación del Partido Popular de Navarra (PPN) sobre infraestructuras e inversiones.
Según ha detallado el consejero, ya se han excavado unos 2.300 metros del túnel gracias al trabajo de un equipo de más de 200 personas. Chivite ha subrayado además la complejidad técnica de la obra, marcada por la presencia de agua y las características del terreno, factores que —ha dicho— suponen «un reto diario» para los operarios.
Durante su intervención, el titular de Cohesión Territorial ha defendido que, pese a la carga económica de los llamados «peajes en la sombra» heredados de gobiernos anteriores, las infraestructuras viarias de Navarra «no solo están en buen estado, sino en pleno rendimiento». En este sentido, ha señalado que la Comunidad Foral destina en 2026 un total de 43 millones de euros a la conservación de carreteras y que actualmente hay en marcha obras por valor superior a 150 millones.
Chivite ha asegurado que Navarra soporta cerca de 100 millones de euros anuales por estos compromisos financieros, pero ha sostenido que, aun así, el Ejecutivo «cumple» con el mantenimiento y desarrollo de la red viaria y avanza en proyectos estratégicos como el Tren de Alta Velocidad o los propios túneles de Belate.
La interpelación partía del portavoz del PPN, Javier García, quien mostró la «preocupación» del sector del transporte ante la implantación de peajes a vehículos pesados, que a su juicio carecen de consenso y responden a un modelo «recaudatorio». García sostuvo además que las carreteras navarras «se deterioran a un ritmo imparable» y calificó de «imposición» la política del Ejecutivo en esta materia.
El consejero replicó que el Gobierno foral prevé eliminar los peajes para vehículos ligeros en la A-15 en 2029 y este mismo año en la AP-68, defendiendo que Navarra está dando un «fuerte impulso» a sus grandes infraestructuras.
El debate parlamentario incluyó también críticas desde otros grupos de la oposición. El portavoz de UPN, Javier Esparza, afirmó que las carreteras «están cada día en peor estado» pese a contar Navarra con el mayor presupuesto de su historia, mientras que el representante del Grupo Mixto, Emilio Jiménez, aseguró que las vías se han convertido en «trampas mortales».
Por su parte, desde los grupos que apoyan al Ejecutivo se defendió la necesidad de un nuevo modelo de financiación de la red viaria. Pablo Azcona (Geroa Bai) abogó por implantar medidas de acompañamiento al sector del transporte antes de aplicar peajes, y Miguel Garrido (Contigo-Zurekin) señaló que los peajes en la sombra han encarecido notablemente el coste de las autovías.
Asimismo, Mikel Zabaleta (EH Bildu) pidió orientar las infraestructuras hacia criterios sociales y climáticos, mientras que Javier Lecumberri (PSN) reprochó al portavoz popular el tono de su intervención.
El Ejecutivo foral mantiene, en cualquier caso, que la red de carreteras navarra se encuentra operativa y que proyectos como el túnel de Belate avanzan conforme a lo previsto, con la unión de ambas bocas cada vez más próxima.








