El alcalde de Logroño, Conrado Escobar, ha presidido la recepción oficial a los alumnos franceses y logroñeses que participan en una nueva edición del intercambio escolar con las ciudades hermanadas de Dax y Libourne. El encuentro, celebrado en el Salón de Plenos del Consistorio, ha servido para poner en valor la convivencia internacional entre casi 90 estudiantes franceses y jóvenes de la capital riojana de entre 14 y 17 años.
Durante el acto, Escobar ha subrayado que estos hermanamientos son esenciales para reivindicar la paz y los valores comunes en el actual contexto europeo. "Es un gesto de paz que nos honra y nos hace crecer como ciudadanos europeos", ha señalado el regidor, destacando la importancia de estrechar sinergias culturales y educativas con localidades tan vinculadas históricamente a la capital riojana.
El valor de la convivencia y el aprendizaje cultural en La Rioja
La estancia en Logroño representa la segunda fase de este proyecto educativo que comenzó el pasado 28 de marzo en tierras francesas. Los participantes, alumnos de varios institutos que cursan francés, conviven en domicilios particulares, lo que les permite conocer de primera mano las costumbres, el idioma y el sistema educativo del país vecino.
La delegación francesa ha contado con una destacada representación institucional, encabezada por el alcalde de Libourne, Philippe Buisson, y la teniente de alcalde de Dax, Marìe Constance Loubere. Ambos representantes han coincidido en que fomentar estas actividades es trabajar activamente por una Europa común basada en la fraternidad y el respeto mutuo.
Una agenda de actividades para fortalecer el espíritu europeo
Hasta el próximo 11 de abril, los estudiantes disfrutarán de un programa que combina ocio y cultura. Entre las citas programadas destacan la visita a la Biblioteca Municipal Rafael Azcona, sesiones deportivas en el Polideportivo Lobete y degustaciones de productos riojanos.
Este vínculo con Dax (desde 1960) y Libourne (desde 1979) fue reconocido recientemente con el galardón Estrella de Europa, consolidando una relación que ha evolucionado desde lo festivo hacia una cooperación sólida en ámbitos como el turismo, el comercio y la educación, transformando la frontera en un punto de encuentro y desarrollo compartido.






