El Gobierno de La Rioja ha dado un paso firme en la lucha contra la violencia machista con la publicación en la Plataforma de Contratación de la licitación para la gestión e instalación de los Puntos Violetas. Estos espacios son fundamentales para la prevención de la violencia sexual y las agresiones sexistas en contextos de ocio, tales como fiestas patronales y eventos culturales en toda la región riojana.
La iniciativa, coordinada por la Dirección General de Servicios Sociales e Instituto de la Igualdad, cuenta con un presupuesto base de licitación de 17.617,60 euros, IVA incluido. El contrato tiene una duración inicial de 12 meses, con posibilidad de prórroga, y busca dar respuesta a la creciente demanda de los ayuntamientos por ofrecer entornos seguros a sus ciudadanas.
Prevención de agresiones sexistas en fiestas patronales
El objetivo central de este servicio es habilitar infraestructuras de información y sensibilización que sirvan como primer recurso de atención y acompañamiento para las mujeres. Los Puntos Violetas no solo ofrecen ayuda y orientación inicial ante situaciones de discriminación o agresión, sino que también proyectan un mensaje institucional de tolerancia cero frente a la violencia de género.
Durante el año 2024, esta red se consolidó con la instalación de 26 puntos distribuidos en 18 municipios de La Rioja, acumulando más de cien horas de servicio especializado. Esta nueva licitación pretende mantener y mejorar dicha línea de trabajo, garantizando que cada espacio cuente con personal especializado en igualdad.
Atención y recursos para la población joven
Las actuaciones están diseñadas para impactar de forma transversal en la sociedad riojana, poniendo especial énfasis en la población joven. Se busca promover el disfrute de las festividades desde el respeto y la igualdad efectiva. Además de la atención directa, se distribuirá información sobre los recursos públicos disponibles en materia de igualdad y se realizarán dinámicas lúdicas orientadas a la prevención temprana.
El pliego de condiciones del contrato exige criterios de alta calidad, como la elaboración de informes de incidencias tras cada intervención y una formación continua del personal encargado. Con esta medida, el ejecutivo regional refuerza su compromiso con la erradicación de la violencia machista y la creación de espacios públicos libres de agresiones en el ámbito rural y urbano.




