El Departamento de Cohesión Territorial, a través de la Dirección General de Administración Local y Despoblación, ha presentado este viernes en Pamplona una nueva fase de la campaña 'Pueblo, lugar deseo', coincidiendo con la clausura de la exposición fotográfica homónima. La muestra, que ha recorrido durante los últimos meses distintas localidades de Navarra, pone en valor el potencial de los pueblos como espacios de vida, oportunidades y futuro para desarrollar proyectos vitales, laborales e innovadores en las áreas rurales de la Comunidad Foral.
El director general de Administración Local y Despoblación, Jesús María Rodríguez, ha señalado que esta nueva fase busca "dar voz a quienes viven, trabajan, emprenden o mantienen vínculos con nuestros pueblos para construir una ley pionera que responda a las necesidades reales del territorio de la mano de toda la ciudadanía navarra, especialmente de aquellos que residen y desarrollan sus proyectos en los entornos rurales".
"La campaña contribuye a transformar la percepción de los municipios rurales, fortalecer el sentimiento de pertenencia y reivindicar los pueblos como lugares donde desarrollar proyectos vitales, profesionales y comunitarios", ha añadido el director general. Rodríguez ha explicado además que esta acción pone el foco en la participación ciudadana como elemento fundamental para diseñar las políticas públicas que marcarán el futuro del medio rural navarro. "Necesitamos que la ciudadanía se sume a esta herramienta demográfica, porque complementa el paso de actuar con el territorio, a gobernar con los espacios rurales", ha destacado.
Esta nueva etapa de la campaña tiene como principal objetivo animar a la ciudadanía, las entidades locales, las empresas, las asociaciones y al conjunto de los agentes del territorio a participar en el proceso de elaboración del Anteproyecto de Ley Foral contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural. Las aportaciones podrán realizarse hasta el próximo 8 de octubre a través del portal de participación del Gobierno de Navarra.
Un proceso abierto y participado
La elaboración de la futura ley foral está siendo objeto de un amplio proceso participativo impulsado por el Gobierno de Navarra. Durante los últimos meses se han celebrado reuniones de trabajo con agentes clave vinculados al desarrollo territorial, el ámbito económico, el sector social y el tejido asociativo.
Además, la ciudadanía y las entidades de todo el territorio han podido trasladar sus propuestas y reflexiones a través de la Oficina Móvil del Gobierno de Navarra, que ha recorrido diferentes localidades para acercar el proceso participativo al conjunto de la población. Paralelamente, la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) ha desarrollado un proceso específico de participación con las entidades locales, reforzando así la implicación de ayuntamientos y concejos en la definición de una ley que aspira a convertirse en una herramienta estratégica para el futuro del territorio.
La campaña 'Pueblo, lugar deseo' invita ahora a toda la sociedad navarra a participar activamente en la construcción de la futura ley foral, aportando propuestas que contribuyan a garantizar la cohesión territorial y a hacer posible que vivir en un pueblo sea una verdadera opción de presente y de futuro.
Gobernar con lo rural en el centro
Uno de los principales objetivos de la Ley Foral contra la Despoblación y para el Desarrollo Rural es favorecer que las políticas públicas miren al territorio para propiciar unas condiciones adecuadas con el fin de que vivir en un entorno rural sea una opción de futuro.
Para lograr estos objetivos, el cuerpo normativo del anteproyecto incluye una serie de medidas que se concretan en acciones como la elaboración de un informe obligatorio de impacto demográfico y territorial en cualquier norma o planificación pública, la clasificación oficial de municipios en riesgo de despoblación, o medidas de apoyo económico contra la despoblación y para el desarrollo rural, cuya dotación se establecerá en los Presupuestos Generales, subvenciones y donaciones.
El anteproyecto también contempla una batería de herramientas como una estrategia de vivienda rural con movilización de vivienda de protección oficial y colaborativa; el refuerzo de la función social de la vivienda mediante mecanismos como la venta forzosa; un régimen especial para el trabajo autónomo y el emprendimiento rural; el impulso de proyectos de inversión de interés foral y responsabilidad social territorial; el fortalecimiento de las escuelas en municipios rurales; el desarrollo de sistemas de transporte público a demanda, y el acceso a servicios básicos en un máximo de treinta minutos.
Asimismo, se propone la aprobación de un Estatuto de las Mujeres Rurales; la puesta en valor de los servicios ecosistémicos; una formación profesional adaptada y orientada al relevo generacional; un enfoque generacional integral dirigido a mujeres, juventud, personas mayores y población migrante; así como mecanismos de gobernanza multinivel y participación territorial efectiva.











