Dimite Màxim Huerta, el ministro que menos ha durado en su cargo durante la democracia

El ministro de Cultura, Màxim Huerta, ha presentado su dimisión tras el escándalo destapado por el Confidencial este miércoles

Denunciando una caza de brujas hacia él, Maxim Huerta no ha podido hacer otra cosa que dimitir ante el escándalo de defraudar más de 200.000 euros gastos computables al IRPF y adjudicándolos a una empresa de su propiedad.

Juzgado y sentenciado en su momento, no le ha quedado otro remedio que ser “moralmente” responsable y dimitir ante lo que podía haber sido un misil a la linea de flotación del Gobierno de Sánchez.

Por fin comienzan a verse las consecuencias del hartazgo social ante los casos de corrupción, los fraudes fiscales y demás robos al erario público que se han producido y destapado en los últimos años.

La sociedad está cansada de jetas y más jetas, da igual el color político, llámese Gurtel, Eres, Bárcenas, másteres o lo que fuese y Maxim lo debiera haber entendido a la primera en vez de echar la culpa a todos menos a él, que fue el único responsable de su sentencia. Defraudó, le pillaron y pagó, pues perfecto. Eso ya imposibilitaría moralmente para ejercer funciones en un cargo de responsabilidad pública.

Màxim dimite, es lo suyo y es lo que tiene que hacer. Pedro Sánchez se salva ante el primer misil autopropulsado de su gobierno. De momento, salvado.

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