El acusado de hackear el twitter de Biden guarda silencio en su vista de extraditación a EEUU: «No sé de qué va»

La defensa insiste en que no debe ser extraditado mientras que la Fiscalía se mantiene a favor de la entrega

MADRID, 16 (EUROPA PRESS)

James O’Connor, el ciudadano británico conocido como ‘PlugwalkJoe’ que fue detenido en Estepona en julio de 2021 al ser reclamado por Estados Unidos por presuntamente hackear la cuenta de Twitter del presidente Joe Biden, ha comparecido este lunes ante la Audiencia Nacional, aunque se ha acogido a su derecho a no prestar declaración al asegurar que desconocía por qué se le convocaba de nuevo ante el tribunal. «No sé de qué va esta vista», ha dicho.

La defensa del joven ha insistido en que no sabía por qué se repetía la vista de extradición que ya fue celebrada en marzo de 2022 en la propia Audiencia Nacional. El letrado ha asegurado que O’Connor ya declaró en aquella ocasión, por lo que esta vez el británico ha optado por acogerse a su derecho a permanecer en silencio.

Ante la insistencia de la defensa sobre por qué se repetía la vista, el tribunal ha explicado que la de este lunes ha sido la continuación de aquella que se celebró en marzo de 2022, toda vez que el procedimiento se paralizó en virtud de la cuestión prejudicial que se planteó al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la aplicación en esta causa de la denominada doctrina Petruhhin.

En concreto, se preguntó a Luxemburgo si se debía o no extraditar en la era ‘postbrexit’ a un ciudadano británico que cometió los supuestos hechos que se le atribuyen antes y durante el Brexit.

El TJUE respondió que no correspondía aplicar la doctrina Petruhhin «a una solicitud de extradición de un tercer país relativa a un nacional británico que era ciudadano de la Unión Europea en el momento de los hechos que motivan la solicitud de extradición y que ha residido ininterrumpidamente en el territorio de otro Estado miembro antes y durante la vigencia del Acuerdo de Retirada».

La defensa, sin embargo, ha insistido en que O’Connor no debe ser entregado a Estados Unidos. A su juicio, España debería preguntar a Reino Unido si quiere reclamarle por los hechos que se le atribuyen. Para sustentar su argumento, el letrado ha hecho referencia a otros casos en los que la Audiencia Nacional ha optado por este procedimiento en lugar de la extradición.

LA FISCALÍA SE MANTIENE A FAVOR DE LA EXTRADICIÓN

La Fiscalía, por su parte, se ha mantenido a favor de extraditar a O’Connor a Estados Unidos. El Ministerio Público ha reiterado su criterio al considerar que este caso –tal y como ha concluido también el TJUE– no es aplicable la doctrina que invocaba la defensa.

Así las cosas, el fiscal ha interesado que se autorice la entrega del británico a las autoridades estadounidense. «Creemos que existe una apariencia de buen derecho en la solicitud de extradición», ha señalado el representante del Ministerio Público.

Según ha indicado la Fiscalía, las acciones del hacker estarían penadas en España con los delitos de descubrimiento y revelación de secretos y con uno de extorsión, por lo que, al recogerse dichos delitos en la ley española es posible su entrega para ser juzgado en Estados Unidos.

Además, O’Connor también es reclamado por el supuesto robo de bitcoins, por el que se le acusa de un delito de acceso ilícito a sistemas informáticos, estafa informática, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.

HACKEOS A OBAMA, BILL GATES, APPLE Y UBER

De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el ‘hackeo’ habría comenzado en julio de 2020 y se habría dirigido contra las cuentas de Twitter de personajes de toda índole, entre ellas las de Biden y la del expresidente estadounidense Barack Obama, así como las del magnate Bill Gates o las de Apple y Uber.

La Fiscalía, en su informe inicial, explicó que O’Connor habría conspirado para «operar una trama» que buscaba «intercambiar un acceso a cuentas de Twitter obtenido ilícitamente y sin autorización por pagos de criptomoneda». ‘PlugwalkJoe’ se habría asociado entonces con otras tres personas, con quienes habría vendido las mismas y habría blanqueado las ganancias a través de transacciones en línea de la divisa.

Según las autoridades estadounidenses, O’Connor ofrecía desde estos perfiles a los seguidores poder doblar el dinero que ingresaban en Bitcoins en una cuenta virtual, perpetrando con ello una estafa. El FBI inició una investigación en la que participaron numerosos equipos como el Servicio Secreto de los Estados Unidos, autoridades de Reino Unido y la Policía Nacional, quien finalmente detuvo a O’Connor en su casa en la ciudad malagueña.

Además de su «papel en la intrusión informática de Twitter», O’Connor también habría estado «involucrado» en dos ataques informáticos a cuentas de redes sociales asociadas con dos figuras públicas, estando acusado igualmente de cometer «acoso cibernético contra una víctima menor de edad».

Asimismo, en junio de 2020, O’Connor habría participado de lo que se conoce como ‘swatting’, una especie de broma pesada que se realiza llamando a servicios de emergencia simulando falsas alarmas. Así las cosas, habría utilizado el teléfono de una chica de 16 años para llamar al Departamento de Policía de Garden Grove y a los bomberos del condado situado en California informando de eventos que, en realidad, nunca sucedieron.

Además de los hechos anteriormente relatados, Estados Unidos presentó una nueva solicitud de extradición incluyendo los mencionados delitos de acceso ilícito a sistemas informáticos, estafa informática, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, contando también con el visto bueno del fiscal para su entrega.

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