El cardenal O’Malley pide tener “una estrategia clara” contra los abusos: “Soy optimista pero queda mucho por hacer”

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El cardenal arzobispo de Boston, Patrick O’Malley, ha pedido tener “una estrategia clara” y no “improvisar protocolos” a la hora de luchar contra los abusos en la Iglesia. “Soy optimista pero queda mucho por hacer”, ha afirmado con motivo de su participación de la última edición de los ‘Encuentros Vida Nueva’, celebrado este martes telemáticamente.

“El mundo espera de nosotros fidelidad. Tenemos mucho todavía que hacer para no improvisar protocolos y tener una estrategia clara para responder a esta crisis”, ha afirmado al ser preguntado por esta cuestión en el V Encuentro de Vida Nueva, celebrado en colaboración con Banco Sabadell, en el que también han participado el cardenal emérito de Sevilla, Carlos Amigo, y la presidenta de la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR), Gloria Liliana Franco.

O’Malley también ha reconocido que se ha producido “un antes y un después” de la cumbre antipederastia celebrada en el Vaticano hace dos años, que reunió a la mayoría de los episcopados del mundo. “La conferencia ayudó mucho, en muchas partes ni siquiera estaban hablando de ese tema. Hay que garantizar que la Iglesia es un hogar seguro, es lo más importante que podemos hacer y si no logramos hacer esto, difícilmente podemos cumplir con otros aspectos”, ha afirmado.

Por ello, ha asegurado que “se están haciendo grandes logros” pero ha afirmado que “hay mucho más que hacer”, poniendo el foco en la importancia de “cuidar a las víctimas y a los familiares, trabajar con transparencia o promover la política de tolerancia cero”, entre otras cuestiones. Además, ha destacado el papel que desempeña Francisco al respecto ya que “el Papa da pautas muy importantes y ha hecho de esto una prioridad”, calificando de “cruciales” sus encuentros con las víctimas.

Además, el debate ha abordado el fenómeno migratorio ya que, como ha señalado O’Malley, “la migración ha cambiado el rostro de la Iglesia en Estados Unidos”. “Estamos aquí para recibirlos pero tenemos que presionar a nuestros gobiernos para que ayuden en los países de origen”, ha asegurado, al tiempo que ha destacado que “el nuevo Gobierno en Estados Unidos parece más abierto hacia los migrantes y a encontrar un camino para la legalización”.

Por su parte, el Cardenal Amigo también ha hecho un llamamiento a “unir fuerzas” ya que, a su juicio, “la migración es un fenómeno de todas las épocas”. “Ojalá estas personas encontraran recursos en su país para no tener que asumir el riesgo de la propia vida, pero mientras esto se soluciona, no podemos quedarnos de brazos cruzados”, ha añadido al recordar su experiencia como pastor en Marruecos.

Carlos Amigo también ha abordado el papel de la mujer en la iglesia al afirmar que “las mujeres siguen siendo pioneras en muchos ámbitos de la Iglesia”. “La mujer siempre ha estado en ministerios tan importantes como la catequesis o la caridad”, ha indicado, expresando su satisfacción por esta presencia mientras que Gloria Liliana Franco ha puesto el foco en la reflexión teológica, que “está cada vez más representada por las mujeres”.

“QUE LA PANDEMIA AYUDE A ABRIR LOS OJOS”

Al hilo del eje del debate, que llevaba por lema ‘¿Vacunados contra la indiferencia?’, los ponentes también se han referido a la pandemia provocada por la Covid-19 que asola el planeta desde 2020. En este sentido, el arzobispo de Boston se ha mostrado esperanzado de que la pandemia “ayude a abrir los ojos para saber que no podemos vivir sin cuidarnos mutuamente”.

En este punto, O’Malley ha relatado una historia japonesa en la que un hombre ve desde su preciosa casa situada en lo alto de una colina que se acerca un tsunami y no puede avisar a los que están en la playa por lo que prende fuego a su hogar: algunos suben a la montaña para ayudarle mientras otros se quedan cerca del mar por lo que quienes van a ayudar son los que se salvan.

“Los que quieren ayudar a su vecino creen que hacen un favor a Dios pero también a sus propias vidas. Somos miembros de una misma familia y solo así saldremos de esta situación. Si seguimos siendo individualistas, vamos a destruirnos a nosotros mismos”, ha advertido.

Mientras, la presidenta de CLAR, ha argumentado que “lo auténticamente cristiano es la compasión”. “En un contexto como el latinoamericano lo que se constata es que no hay vacunas para todos. Hay que levantar la mirada y enfocar acciones que garanticen la inclusión”, ha reclamado.

Por su parte, el cardenal Amigo ha invitado a la ciudadanía a no conformarse: “Tenemos que luchar contra la indiferencia. No nos conformamos con la apatía generalizada. Tenemos que remover esos corazones de piedra”.

Sobre el papel de la Iglesia ante la Covid-19, Carlos Amigo ha defendido que “la Iglesia ha dado durante esta pandemia todo lo que tenía” mientras que Franco ha querido constatar que “la Iglesia no es una realidad inmóvil, es un proyecto que se va recreando” por lo que ha augurado que “la pandemia es una oportunidad de conversión para América Latina”, aunque se vea “mucha corrupción y poca mirada por el bien común”.

En el coloquio, PPC Editorial y Vida Nueva también se han presentado los dos primeros libros en español del cardenal O’Malley, ‘Se buscan discípulos y lavadores de pies’ y ‘Enganchados a la luz’, ambos editados por PPC.

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