El economista Josu Imanol Delgado aborda el cisma económico de España: “Hasta un 40% de caída del PIB en 2020”

“Estamos en un momento socioeconómico ignoto. Pues lo que estamos viviendo no ha ocurrido jamás en los anales de la Historia. La gravedad de lo que va a producirse a nivel económico es tal, que ya hay quien señala que puede ser un desastre del tamaño de El Crash del 2007 y que la caída podría ser del 40% del PIB en España”, afirma el economista Josu Imanol Delgado y Ugarte.

El economista Josu Imanol Delgado y Ugarte, autor de más de una treintena de libros de Economía, Finanzas y Management y con más de 150 artículos de opinión en la prensa más prestigiosa del país generalista y especializada, siendo una de las firmas del periódico El Economista; en una larga conversación mantenida a mediados de abril de este año con el director del periódico El Mundo Financiero, ha pronosticado un escenario económico dantesco por el coronavirus para últimos de este año 2020.

Muchos economistas aún no saben si va a haber escenarios de inflación, ante falta de producción, o depresión, ante la falta de demanda.Hace unos meses ya señaló que se iban a alcanzar los más de siete millones, reales, de desempleados, a tenor de los millones de desempleados, que ya tenía España y los derivados de los todos los ERTEs, que lamentablemente, ya no volverán a trabajar en sus empresas y además, el desempleo también que sea originado por otras empresas, que se verán afectadas, indudablemente, por esta Depresión Económica, y que en un principio no se integraron el la dinámica de los ertes, que ha habido en el país.Se debe señalar que este economista ha situado además, a finales de este año 2020, que la destrucción real del P.I.B. ( producto interior bruto ) de España, será de más del 40 %.

Cabe destacar que ya en estos días, Morgan Stanley, pronostica que la destrucción del producto interior bruto español, en este año de 2020, con respecto al año anterior, se puede prever que va a ser del 22’60 %.Y todo ésto, esperando que la posible nueva eclosión de la pandemia, que bastantes especialistas en virología y de reputado prestigio mundial, barajan como una posibilidad a partir de este otoño, no sea de una magnitud aún mayor de la que estamos padeciendo.

Pues el previsible nuevo confinamiento y la agravación de la psicosis consiguiente, que abocará a un temor exacerbado, redundará en una trampa de liquidez que dará lugar indefectiblemente, una depresión económica de una dimensión desconocida desde hace décadas.

El tiempo dirá, obviamente, si estas previsiones se cumplen o no. Aunque hay economistas de acendrada reputación, incluso algún premio Nobel, que señalan este nivel de depresión en un ámbito mundial.

La economía postcoronavirus

Ahora bien, lo que define su diferencia es que el tiempo de originación de esa depresión económica, precisamente es el corto espacio de tiempo en su creación. Algunos sitúan en cuatro millones y medio los posibles parados que pueda crear este crash del coronavirus.

Aunque hay que exponer que esas cifras recogen sólamente los trabajadores que tienen empleos de carácter temporal. Y obviamente por desgracia, es previsible lógicamente que los desempleados van a ser también los empleados que tengan un contrato indefinido.

Consecuentemente por lógica, esta cifra señalada será mayor, de continuar así todo. Por lo que conviene tener un plan de actuación para cuando se pueda llegar a lograr acabar con el coronavirus.

Es obvio que cualquier sociedad, podrá ofrecer un mayor bienestar a los individuos que la integran, si existe una mayor posibilidad de crear riqueza en ella que redunde en cuantos más de esos individuos. Pues ya vemos que cuanto mejor se encuentra cualquier Sociedad, resulta de manera indudable, menos vulnerable. Y es por lo que el Gobierno tiene que ir pensando en que la reactivación de la Economía pasa indefectiblemente por ésto. Esta creación de riqueza obviamente, se encuentra fundamentada en las empresas.

Estas empresas conviene que ahora sean enclavadas en sectores industriales adecuados. Lógicamente será más conveniente que sean, en los que pueda concurrir que el valor añadido sea mayor. Y por supuesto, que confluya también, que sean sostenibles sus pertinentes competiciones con sus competidores en los Mercados Internacionales, además de los Nacionales. Es indiscutible que una sociedad en la que pueda ser que la mayoría de sus integrantes tengan un bienestar económico que les permita desarrollarse como personas; será más conveniente que otra en la que la mayoría de sus integrantes, se encuentren en una mala situación económica. Y por lo tanto, como he venido sosteniendo, los gobiernos de cualquier índole, deben implicarse directamente en la creación de empresas. Evidentemente siempre, con la condición de tener criterios empresariales. Osea buscar una rentabilidad desde el objetivo de Eficiencia, para poder competir en los Mercados tanto nacionales como internacionales.

Y además siendo un competidor más en ellos. Esto es que no tenga ninguna condición especial que pueda desfavorecer a sus competidores de capital privado. Indefectiblemente si se pondría este plan de industrialización en marcha, se conseguiría que existiera un mayor ingreso para el estado de manera directa e incluso indirecta. Además de que también los individuos se podrían beneficiar de esta creación de riqueza, así como también lógicamente, la propia sociedad de la que son miembros. Sinceramente creo que se debería explorar esta vía lo más urgentemente posible. Pues crear cualquier tipo de empresa requiere tiempo y también su adecuada implantación, lo cual hace que el beneficio que pueda llegar a ofrecer, no sea inminente. Aunque obviamente, el tiempo es oro, todo requiere tiempo que es indispensable, para que pueda desarrollarse pertinentemente un proyecto empresarial. Y por lo tanto es evidente que cuanto antes se inicie la empresa, se podrá alcanzar antes sus logros empresariales. No se puede no tener en cuenta que en lo que es en sí cualquier sector industrial, es obvio que es exactamente igual que la procedencia del capital sea del Estado o de otro agente económico.

Pues lo único importante es tan sólo, que sea posible competir de manera sostenible en ese sector industrial y obtener de esta manera, los beneficios oportunos que hagan viable a la empresa. Y además se debe considerar también, que la iniciativa privada en la mayoría de las ocasiones, no cubriría esas posibles necesidades de Mercado, a tenor de la experiencia vivida a lo largo de la historia.

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