El embalse de Alange, del que se abastece la ciudad de Mérida, pasa a estar en situación de emergencia por sequía

MÉRIDA, 24 (EUROPA PRESS)

La zona hidrológica de Alange-Tierra de Barros ha pasado a estar en situación de «emergencia» por sequía, y se suma a la de Tentudía, Mancha Occidental, Jabalón-Azuer, GassetTorre de Abraham y El Vicario.

Así lo recoge el informe de julio del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico relativo a la situación de sequía en España, que recoge Europa Press.

Y es que, teniendo en cuenta los datos del portal embalses.net, el embalse de Alange, que abastece a la ciudad de Mérida, se encuentra esta semana solo al 16,9% de su capacidad, con 144 hectómetros cúbicos de agua embalsada de los 852 de capacidad total.

En lo que respecta a la cuenca del Guadiana, el documento del ministerio señala que en relación al abastecimiento, «la situación en el embalse de Tentudía precisa la puesta en marcha de pozos de sequía que apoyen el suministro a esta Mancomunidad». Además, «los problemas en la toma y en la calidad del agua del embalse de Los Molinos hacen que se considere necesaria la aplicación de las medidas de Emergencia en la UTE de Molinos-ZafraLlerena (en escenario de Alerta), por lo que las Mancomunidades de Los Molinos y Llerena y los ayuntamientos que las forman están activando las medidas previstas en sus Planes de Emergencia».

Asimismo, el informe recoge que «se deberá continuar movilizando recursos desde Torre de Abraham a Gasset y desde Los Molinos a Llerena. También desde los pozos de emergencia habilitados por algunos de los ayuntamientos del Consorcio de Campo de Calatrava para garantizar el abastecimiento de los municipios del Consorcio (Embalse de La Vega del Jabalón) y continuar con las acciones de investigación y habilitación de nuevas fuentes de recurso».

Respecto al regadío, el ministerio señala que en la Zona Occidental, las restricciones establecidas en la UTE del Sistema General afectarán principalmente a la Zona Regable de Orellana, que contará con un volumen de 175 hm3, un 37% del valor concesional.

En la Zona Oriental, de acuerdo con la situación de los embalses de la UTE de Gasset-Torre Abraham, «sólo podrán atenderse los riegos de supervivencia a cultivos leñosos dependientes del sistema Gasset-la Torre». La situación en el embalse del Vicario, por debajo del mínimo de explotación, imposibilita la atención de estos riegos de auxilio.

Además, «se mantiene el ajuste de las extracciones a través de los Regímenes Anuales de Extracción en las UTE de Mancha Occidental I y Alange-Barros», y recalca que «no se prevé que se produzca la recuperación de la situación en estas UTE durante los próximos meses».

SITUACIÓN DE SEQUÍA EN ESPAÑA

El mes de junio ha sido globalmente muy seco en España, con un valor de la precipitación media de 18 mm, frente a unos valores medios para los meses de junio de la serie de referencia 1981-2010 de unos 31,5. Solo en zonas del norte y noroeste la precipitación superó los valores medios de referencia.

Por el contrario, en cuencas como Guadiana, Guadalquivir o las cuencas del Sur apenas se produjeron precipitaciones.

Por tanto el mes de junio mantiene el carácter seco con el que se está desarrollando el año hidrológico, solo alterado en los meses de marzo y abril, que fueron húmedos, especialmente en el primer caso.

Aunque la situación de la sequía prolongada mejoró de forma importante en marzo tras las importantes lluvias registradas, mayo y junio han vuelto a ser muy secos y se está produciendo un agravamiento de la situación. En el mes de junio la situación ha empeorado principalmente en las cuencas del Guadiana, Duero y Miño-Sil, y en la margen izquierda del Ebro.

Así, las Unidades Territoriales de Sequía (UTS) en situación de sequía prolongada, han pasado de 21 a 32, mientras que la superficie geográfica en situación de sequía prolongada pasa del 21% al 32,5%. Las 32 UTS en esta situación corresponden a las demarcaciones del Duero (10), Guadiana (10), Miño-Sil (6), Ebro (5) y Guadalquivir (1).

Según señala el ministerio en su último informe sobre sequía, la escasez (también conocida como sequía hidrológica) está relacionada con los posibles problemas de atención de las demandas. Suele presentarse diferida en el tiempo respecto a la sequía meteorológica o incluso no llegar a producirse, por la gestión hidrológica que puede llevarse a cabo en los sistemas o por no existir demandas importantes en un sistema.

Por tanto, sus indicadores (volúmenes de almacenamiento, niveles piezométricos, caudales en estaciones de aforo, etcétera) definen los problemas que puede haber con respecto a abastecimientos, regadíos, etcétera.

Estos indicadores valoran, de forma objetiva, la situación de las Unidades Territoriales de Escasez (UTE) definidas en los Planes Especiales de Sequía (PES), traduciéndola en cuatro posibles escenarios (Normalidad, Prealerta, Alerta y Emergencia), que representan las expectativas para los meses posteriores respecto a la atención de las demandas existentes.

El objetivo es la implementación progresiva de las medidas definidas en los PES para cada escenario con el fin de evitar el avance hacia fases más severas de la escasez, mitigando en todo caso sus impactos negativos.

Las elevadas precipitaciones de marzo, que tuvieron cierta continuidad en abril, supusieron un alivio en la situación respecto a la escasez. No obstante, con posterioridad tampoco se han registrado precipitaciones importantes, y la situación dista todavía mucho de solucionarse en las demarcaciones que tenían los principales problemas (Guadalquivir y Guadiana), y se está produciendo también un agravamiento de la escasez en las cuencas del Duero, Miño-Sil o Ebro.

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