El juez del caso Ghali interroga este martes a un testigo de las presuntas torturas del Frente Polisario

La Audiencia Nacional investiga dos querellas contra el líder de la organización saharui

MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz tomará declaración este martes a un hombre que habría sido testigo de las presuntas torturas perpetradas por el Frente Polisario, incluido su líder, Brahim Ghali, contra la población de los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (Argelia) en lo años 70 y 80.

Se trata de Ahmed Tarouzi, a quien el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 5 consideró pertinente escuchar por cuanto aparece citado en la querella presentada por la Asociación Saharaui para la Defensa de los Derechos Humano (ASADEDH) implicando a Ghali, aunque al mismo tiempo se negó a interrogar a los otros dos testigos propuestos, siguiendo así el criterio del Ministerio Fiscal

ASADEHD consideraba clave la declaración de los tres hombres porque ellos mismos habrían estado “secuestrados” durante años por el Frente Polisario siendo testigos en primera línea del “exterminio” denunciado en la querella, que se dirige contra Ghali, otros 23 responsables de seguridad de la organización saharaui y cuatro miembros de la Inteligencia argelina.

En su escrito, ASADEHD se adentraba en un relato sobre la vida del Polisario y sus presuntos abusos en cada etapa. Hacia mediados de los 70, le culpa de lanzar una campaña de “limpieza étnica” contra una de las minorías más numerosas del pueblo saharaui, los tekna. Muy pocos jóvenes de estas tribus se salvaron de las desapariciones forzosas y muchos siguen desaparecidos, afirmaba ASADEHD.

En esa época, denunciaba que el Polisario también persiguió a los pobladores del ex Sáhara español y, poco después, encarando el final de la década, los abusos se habrían dirigido contra los aitusa y los yegutt. “Muchos de los que terminaron salvando sus vidas relatan ahora los horrores que vivieron y cómo se les dejó claro durante las sesiones de tortura que solo se les acusaba de ‘ser quienes eran y de pertenecer a los ámbitos tribales a los que pertenecían'”, añadía.

DECLARACIÓN SUSPENDIDA

Estaba previsto que Pedraz preguntara también este martes a un testigo propuesto por el activista saharaui de nacionalidad española Fadel Breica, que ha formulado otra querella contra Ghali, pero se ha suspendido debido a problemas con la obtención del visado para entrar en España, según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press.

Los mismos problemas le impidieron declarar el pasado 29 de junio, cuando estaba citado inicialmente porque habría estado detenido en la misma cárcel que Breica y habría presenciado las supuestas torturas sufridas por este último a manos del Polisario.

Ese día sí comparecieron el propio Breica, que ratificó su relato sobre lo que le habría ocurrido en 2019 en los campamentos de Tinduf, así como su mujer y otro hombre con el que compartió prisión.

De acuerdo con la querella de Breica, al llegar allí agentes del Polisario lo amenazaron para que se fuera pero, lejos de hacerlo, organizó protestas, siendo arrestado y trasladado a centros de detención clandestinos donde habría sufrido golpes y descargas eléctricas, entre otras prácticas.

INGRESADO EN ESPAÑA

La querella presentada por Breica, que inicialmente fue archivada por el juez José de la Mata –ahora en Eurojust–, fue reactivada por Pedraz el pasado mes de enero, aunque acotando que lo hechos denunciados no encajarían en el delito de lesa humanidad al no haber indicios de un ataque generalizado a la población civil.

Poco después, el juez admitió una segunda querella, firmada por ASADEDH por el maltrato al que el Frente Polisario habría sometido a prisioneros de guerra y a los propios ciudadanos saharauis, “especialmente” a los de origen español.

Las acusaciones contra el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) se reanudaron cuando se supo que se encontraba en España, específicamente en el Hospital de San Millán-San Pedro (Logroño), donde fue ingresado el pasado 18 de abril con un cuadro grave por complicaciones derivadas del coronavirus.

Su traslado desde Argelia, que el Gobierno español tildó de cuestión humanitaria, estuvo en el trasfondo de la crisis diplomática desatada con Marruecos, que se tradujo en un aluvión de llegadas de migrantes, sobre todo menores de edad, a Ceuta.

Ghali compareció el 1 de junio ante Pedraz por videoconferencia desde el centro sanitario, tras lo cual el juez acordó dejarlo libre sin medidas cautelares al no ver indicios de delito en su contra. Pocas horas después, en la madrugada el 2 de junio, el líder del Polisario regresaba a Argelia en un avión medicalizado.

<

Comenta

Deja una respuesta

Tu mail no será publicado.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.