El nuevo arzobispo de Valladolid afirma que vivir en Iglesia «es la mejor forma de humanizar y de servicio a los demás»

VALLADOLID, 30 (EUROPA PRESS)

El nuevo arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha reconocido que en la actualidad se viven «tiempos extraordinarios» ya ha ofrecido su colaboración «de palabra y obra desde una convicción», la de que vivir y edificar la Iglesia es «la mejor manera de humanizar a cada persona» y de hacer sociedad «en servicio a los demás», desde el reconocimiento de Cristo.

Así lo ha asegurado el nuevo prelado vallisoletano durante la homilía que ha pronunciado con motivo de la Eucaristía que se ha celebrado este sábado en la Catedral de Valladolid con motivo de su nombramiento, lo que le convierte en el arzobispo número 15 de la Diócesis de Valladolid.

«La Iglesia es familia de familias, estamos pues llamados a no cerrarnos en la propia carne y a ser una permanente escuela de acogida, reconciliación y colaboración desde la alegría y esperanza… Somos la Iglesia, universal y particular» ha asegurado el nuevo Arzobispo de Valladolid, que toma el relevo del cardenal y arzobispo emérito de la Diócesis vallisoletana, Ricardo Blázquez.

La Iglesia «es una debido a su origen, a su Fundador y a su alma», ha indicado el prelado vallisoletano, y significa «unidad» lo que es «un don y tarea permanente de la Iglesia» como una escuela que se ofrece a la sociedad «para superar la dialéctica de contrarios y la polarización de las diversidades».

Pero el nuevo arzobispo ha recordado también que la Iglesia es «santa», es el Pueblo santo de Dios, y sus miembros son llamados «santos», pero al preguntarse si esto significa que los miembros de la Iglesia son «impecables» ha respondido: «No, somos pecadores permanentemente necesitados del perdón.

Y al abordar la santidad, que debe ser el resultado «de la unidad de vida guiada por el Espíritu», Luis Argüello ha reconocido que el «grave riesgo» de la Iglesia en el tiempo actual «es la escisión entre fe y vida -libertad y gracia, realidad y Dios, vida privada y vida eclesial o pública, sociedad civil e Iglesia, historia y vida eterna».

Para el nuevo arzobispo asevera, al respecto, que «l dualismo, más
aún que la doble vida moral», es el gran riesgo «de la forma de ser cristianos en este cambio de época».

Igualmente, el prelado ha recordado que la Iglesia es Católica «porque Cristo está presente en ella» y ha defendido «la catolicidad
del corazón» como un «permanente empeño» de conversión y de misión pero también como «escuela para salir de sectarismos ideológicos en tantas situaciones de la vida».

Durante su homilía, también se ha referido a la condición «apostólica» de la Iglesia, ya que está fundada sobre los apóstoles y ha pedio a sus hermanos a salir de nuevo para cantar a diferentes
voces que hea encontrado «el tesoro escondido».

«Dios te ama, es Creador y Padre. Somos hijos y hermanos, la tierra es hogar de familia. Cristo ha dado la vida por ti. Camina libre del poder del pecado y del miedo a la muerte. El Espíritu te ayuda a vivir hoy la novedad de la Vida eterna y a peregrinar contra corriente en la esperanza de llegar a la morada donde la promesa se cumple», ha enumerado Argüello como esos tesoros escondidos.

Asimismo, el nuevo arzobispo de Valladolid ha pedido «salir a los caminos» sin que les escandalicen o desanimen las dificultades porque la Mesa de la Comunión «está definitivamente puesta» y la senda de la Misión «está definitivamente abierta».

El nuevo arzobispo ha estado arropado por cuatro cardenales, el de Valladolid, Ricardo Blázquez; el actual cardenal de Madrid, Carlos Osoro, y el cardenal émerito Antonio María Rouco Varela y el de Santa Lucía de Gonfalone, Aquilino Bocos, así como por el Nuncio del Papa en España, y el subsecretario de la Congregación para el Culto Divino, el vallisoletano Aurelio García.

Igualmente otros cuarenta y un obispos, obispos eméritos y arzobispos ha arropado a monseñor Argüello, nacido en la localidad palentina de Meneses de Campos, en esta acto de nombramiento, que se produce después de que el pasado 17 de junio el Papa Francisco aceptase la renuncia de Ricardo Blázquez, al haber superado la edad de jubilación, y le nombrase su sucesor.

Comenta

Deja una respuesta

Tu mail no será publicado.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.