El presidente del CSN sobre las incidencias operacionales «normales» de Cofrentes: «No ha saltado el semáforo rojo»

Juan Carlos Lentijo defiende un «sinvivir continuo» de mejoras en el parque nuclear: «No hay buena seguridad con autocomplacencia»

MADRID, 24 (EUROPA PRESS)

El presidente del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), Juan Carlos Lentijo, ha garantizado que ninguna de las «incidencias operacionales» registradas en los últimos meses en la central nuclear de Cofrentes (Valencia) ha hecho saltar el «semáforo rojo de la seguridad, para nada, ni por separado ni en su conjunto».

La planta valenciana registró paradas de emergencia a principios de 2022 tras las operaciones de recarga de combustible realizadas a finales de 2021. En una entrevista con Europa Press, el nuevo presidente del regulador nuclear, que tomó posesión de su cargo el pasado 9 de mayo, se ha referido a los ocho sucesos que Cofrentes notificó la planta al regulador en 2021 y cinco más en lo que va de 2022. Todos ellos fueron calificados con nivel 0, el más bajo de la Escala Internacional de Sucesos Nucleares, que significa que estos no tuvieron ninguna repercusión ni para la seguridad de la planta, ni la de trabajadores, el medio ambiente o la población en general.

No obstante, a solicitud de ERC en el pleno del Senado el pasado 10 de junio, el Ministerio para la Transición Ecológica pidió al CSN un informe sobre las últimas incidencias de la central valenciana y Lentijo ha confirmado que ese trabajo ya está hecho y remitido al departamento que dirige Teresa Ribera.

Lentijo ha expuesto que la conclusión de esa evaluación es que «no se ha detectado en Cofrentes que ninguno de los sucesos en particular ni en general el sumatorio de todos ellos lleve a pensar que en la planta estén ocurriendo cosas anómalas que requieran un análisis adicional, pero seguirán verificando muy estrechamente su funcionamiento».

De hecho, ha subrayado que en su experiencia como exdirector adjunto del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) en Viena (Austria) donde trabajó una década, se destaca a Cofrentes en el «top» de centrales por el bajo número de eventos operativos. De este modo, circunscribe las últimas incidencias en las normales cuando arranca una planta después de las paradas por recarga, en las que se aprovecha para introducir mejoras técnicas y de seguridad.

Asimismo, ha garantizado la independencia y transparencia con que opera la institución que preside, valores que reclama como fundamentales a la hora de transmitir información a los ciudadanos. «La desconfianza se combate con transparencia: es una lección que tenemos aprendida desde los años 80 –cuando se produjo el accidente de Chernobil– y este no es el momento de ir para atrás», argumenta.

En todo caso, reconoce que en las críticas respecto al funcionamiento de Cofrentes pudo haber «cierto ruido» y entiende que todos los grupos tienen derecho a expresar su opinión, pero pide a los ciudadanos que «escuchen» tanto lo que dicen los grupos críticos como lo que exponen las autoridades responsables en seguridad, que es el CSN.

«Nosotros tenemos la independencia por ley así como la independencia de criterio técnico de los expertos, que no dudan en levantar la bandera cuando detectan algún fallo», ha garantizado Lentijo que insiste en que en el mundo nuclear «la prioridad absoluta» es la seguridad, para lo que los técnicos aprenden con «honestidad y coraje profesional» de los errores y desgracias como las de Chernóbil (1986, Ucrania) o Fukushima (2011, Japón) y las transforman en una mejora positiva de la cultura de seguridad.

En ese contexto, insiste en que «no hay una buena seguridad nuclear con complacencia» por lo que uno de sus objetivos al frente del regulador es mantener un «‘sinvivir’ continuo» de mejoras en el parque nuclear, en las instalaciones radiactivas así como en el propio organismo regulador, para que esta sea una institución «robusta, creíble, fiable y transparente», que ofrezca a la sociedad un servicio «acompasado a su exigente demanda» en la seguridad nuclear y protección radiológica.

En el contexto nacional, ha garantizado que las centrales nucleares españoles y el resto de instalaciones radiactivas son seguras dado que si fuera de otra manera y opinara que «hay una sola que no cumple los niveles» el CSN tendría la «obligación» de pedir que parase.

«De lo que indican nuestros sistemas de evaluación, inspección, supervisión y control deducimos que el parque nuclear tiene unos indicadores de seguridad muy altos y, podemos decir, que en comparación con centrales de otros países, que están en la franja alta de la tabla», ha destacado.

No obstante, ha incidido en que hay que ser «muy cuidadosos» y no «meterse las manos en los bolsillos» sino «todos los días» identificar de forma activa cualquier problema y, para ello, ve «fundamental» tener motivado al personal. «Sí, son seguras, si no, tendrían que parar, pero que nadie se crea que con esto enviamos un mensaje de autocomplacencia, que es muy peligrosa», ha reiterado.

Comenta

Deja una respuesta

Tu mail no será publicado.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.