En los próximos 6-12 meses el gasto neto en alimentación aumentará un 7%

Uno de los ámbitos más golpeados por la pandemia del Covid-19 ha sido el económico. En todos los países afectados se han hecho reestructuraciones de emergencia para no sucumbir a un desequilibrio irremediable. La cesta de compra refleja nítidamente esta realidad, según un estudio de la red global KPMG.

El estudio denominado “Consumidores y nueva realidad” se hizo con personas de doce países, incluyendo España. Para el país ibérico se calculó que en los próximos 6-12 meses el gasto neto en alimentación aumentará en un 7%. En lo que respecta al resto de productos, el gasto neto disminuirá un 43% aproximadamente.

Según el estudio, España no ha sido de los países más golpeados por la crisis pandémica, sino que ha logrado mantenerse en mejores condiciones que otras naciones. Aunque casi el 57% de encuestados españoles refieren un empeoramiento de su situación financiera debido a la merma de empleos por Covid-19, el 42% afirma haber tomado medidas conservadoras respecto a sus compras, permitiéndose con ello no entrar en un estado crítico.

La población española tuvo que reinventar su cesta de compras. El 24% de encuestados españoles aseguró haber dejado de adquirir productos no esenciales, como electrodomésticos y aparatos móviles. Complementariamente, al encuestar a 12 mercados de España, se reveló que la compra de productos no básicos cayó en 33 puntos.

Los encuestados señalan que incluso han dejado de comprar alimentos que, pese a ser necesarios por su aporte nutritivo, puedan desestabilizar los ahorros familiares. Varios expertos de la alimentación consideran que las familias deben ser bastante meticulosas con los productos que están dejando de lado. Dannie Hansen, fundador de SUNDT, señala al respecto: “En el afán de ahorrar todo lo posible, se puede cometer el error de dejar fuera de las compras alimentos y productos que refuerzan el sistema inmunológico, como los que contienen vitamina C y vitamina D. No debe olvidarse que, precisamente, estas vitaminas reducen un 51% las probabilidades de fallecer por Covid-19 o minimiza el riesgo de pronóstico grave. Por lo tanto, su consumo es indispensable”. 

Otro de los factores importantes vinculados a la reestructuración de la cesta familiar que ha repercutido en las estadísticas es la inmovilización por el confinamiento. Ante mayores restricciones para movilizarse y acudir a mercados y/o centros comerciales, se ha incrementado la demanda del servicio delivery. Esto ha hecho que muchas familias encuestadas, debido a las circunstancias de emergencia, valoren más la seguridad sanitaria (40%) que la confianza, elemento que solía ser el tercero más mencionado después de la relación calidad-precio y la facilidad de compra. La seguridad sanitaria responde tanto a las medidas que deben tomar los delivery como los mercados y centros comerciales. Es contraproducente para los ingresos de estos negocios el no contar con todas las previsiones de salud, dado que su clientela disminuye y busca otras alternativas, modificándose así la dinámica de las compras y las ventas.

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