Entrevista a Luis Guillén Plaza acerca de la terapia sexual

La terapia sexual es un tipo de intervención terapéutica que permite ayudar a aquellas personas que experimentan dificultades con su sexualidad y su vida amorosa para que puedan crear o restablecer el bienestar sexual, tanto con su pareja como a nivel personal, removiendo todo tipo de tabúes y brindando un asesoramiento especializado sobre ciertas inquietudes relacionadas con el sexo.

Independientemente de las disfunciones sexuales, parafilias, o los conflictos de identidad de género, la adicción a la pornografía es una dificultad bastante habitual que esta forma de psicoterapia suele abordar porque produce diversos inconvenientes físicos, psicológicos y emocionales en quien la padece.

Dentro de este contexto, el centro de Psicología Psicopartner de Madrid que ofrece tratamientos individualizados para pacientes con trastornos sexuales de origen psicológico. Uno de sus profesionales más destacados es Luis Guillén Plaza, psicólogo sexólogo y especialista en terapia de pareja, que en esta entrevista nos explica cómo tratar este comportamiento sexual compulsivo.

¿Cómo afecta la adicción a la pornografía las relaciones íntimas y sexuales en pareja? 

Sabemos por los últimos estudios y por nuestra experiencia en Psicopartner como terapeutas sexólogos que la adicción a la pornografía trae consigo consecuencias negativas en las relaciones sexuales y de pareja:

Lo más frecuente que encontramos es la pérdida de interés o deseo hacia la pareja, que viene provocado por dos diferentes motivos. El primero es que, debido a la exposición extendida ante estímulos eróticos, se produce una habituación ante los mismos lo que lleva a la persona a consumir una mayor cantidad de pornografía y más extrema para conseguir el mismo efecto. Esta situación puede llevar a la persona a perder la excitación sexual cuando tiene relaciones con otra persona y a no ser capaz de alcanzar el orgasmo sin la pornografía.

El segundo se debe al estereotipo del cuerpo que se transmite en la pornografía, en el que se vende un canon de belleza “no normativo”. Por lo que al comparar el físico de la pareja con el de un actor o actriz de la pornografía, se percibe a la pareja como menos atractiva, perdiendo la estimulación sexual necesaria para tener encuentros sexuales satisfactorios.

También estamos viendo una imitación de las relaciones sexuales que aparecen en la pornografía en la realidad, a esto se le conoce como ritualización de las relaciones sexuales que generan las siguientes conductas:

En primer lugar, el centrarse solo en las relaciones sexuales coitales y en el orgasmo masculino es una de ellas, por lo que dichas relaciones solo se centran en la penetración y en los genitales, dejando de lado en muchos casos el placer de las mujeres (produciendo insatisfacción sexual).

A su vez, también se encuentra el mantener prácticas sexuales de riesgo, con el fin de imitar las relaciones sexuales de la pornografía. Lo que se refleja en mantener relaciones sexuales sin métodos anticonceptivos, aumentando el contagio de TS (infecciones de transmisión sexual) y de embarazos no deseados. Como es el caso de la gonorrea y de la sífilis, que han aumentado un 10% y un 7% respectivamente.

¿En qué medida la adicción a la pornografía puede tener impacto en la salud mental y emocional de una persona? 

En Psicopartner estamos viendo que hay una fuerte demanda de tratamientos enfocada a la adicción a la pornografía. El consumo de pornografía sí que tiene un impacto directo sobre la salud mental y en el bienestar psicológico de la persona. Algunas de las consecuencias que encontramos de manera habitual en estas personas son:

Aparición de sentimientos de culpa y de vergüenza debido a la problemática tabú de la pornografía, siendo una temática que se suele ocultar en nuestra sociedad. Del mismo modo, aparece también aislamiento social, debido a que puede producir conductas de masturbación compulsiva con la pornografía, dejando de lado otras áreas como la social, ya que para poder realizar dicha actividad necesita privacidad constantemente.

También están los problemas en la autoestima y autoimagen, debido al comparar la imagen corporal con las de la pornografía. Esta evaluación negativa genera inseguridades y comparaciones poco realistas, junto a sentimientos de insatisfacción.

Asimismo, otro efecto es la falta de control en su vida, debido a que la pornografía interrumpe las tareas cotidianas y afecta a todas las áreas de su vida. Esto hace que tenga dificultades para ceñirse a horarios o tener algún orden en su vida, siendo difícil hacerse cargo de responsabilidades. Como consecuencia esto genera un alto estrés, ansiedad y depresión, lo que se refuerza aún más con la falta de control sobre su comportamiento, y los intentos repetidos de dejar el consumo de pornografía.

Siguiendo esa misma línea, una consecuencia indirecta es que debido a la hiperexposición y necesidad constante de ver pornografía se disminuye la capacidad de imaginación y de fantasear. Lo que obliga a un consumo continuado de la pornografía debido a la dificultad de tener fantasías eróticas.

¿Cómo pueden las terapias psicológicas y sexológicas ayudar a las personas a superar la adicción a la pornografía? 

La adicción a la pornografía requiere de un tratamiento específico, ya que es una adicción asociada a un comportamiento sexual que requiere una especialización en Psicología Sexual. Las terapias psicológicas y sexológicas tienen una alta eficacia en poder ayudar a las personas a superar su adicción a la pornografía. Se trabaja en diferentes ámbitos consiguiendo limitar el consumo de la pornografía, estableciendo pautas concretas y progresivas para reducir la dependencia del porno.

Al mismo tiempo, se restaura la respuesta sexual para que aparezca la excitación sin necesidad de recurrir al porno. Seguidamente, desarrollamos los recursos psicológicos necesarios para poder establecer relaciones de pareja estables y saludables, eliminando mitos sexuales y estereotipos de género.

A su vez, se trabaja en un proceso de autoconocimiento que va a permitir conocerse mejor a uno mismo (autoconocimiento) de qué es lo que ha llevado a hacer este abuso del porno, qué lo detona y qué mantiene esta conducta, estableciendo alternativas funcionales y saludables. Además, se prioriza el desarrollo de habilidades de afrontamiento más eficaces para manejar el estrés y la ansiedad que suele estar detrás de esta adicción.

Esto aporta educación sexual saludable y realista, promoviendo conductas sanas acerca de la sexualidad, intimidad y expectativas saludables.

¿Cómo influyen las representaciones poco realistas en la pornografía en la percepción individual de la sexualidad y la intimidad? 

Como he comentado anteriormente, la desconexión de la realidad y la falta de diferencia entre la pornografía y la realidad provoca, por una parte, la ritualización de las relaciones sexuales en el que se copian las relaciones sexuales mantenidas en dicha pornografía. Y, por otra parte, tiene un alto impacto emocional sobre la persona: con bajos sentimientos de autoestima y de autoimagen, sentimientos de culpa y de vergüenza, y la sensación de falta de control en la vida.

Es muy habitual que nos encontremos dentro de los consumidores de pornografía un problema de disfunción sexual. En los hombres encontramos principalmente una falta de deseo sexual con la pareja, disfunción eréctil y eyaculación precoz, en las mujeres estamos viendo que suele producir un bajo deseo sexual, problemas de excitación y dificultades en la consecución del orgasmo (anorgasmia).

Como consecuencia esto genera una frustración y preocupación constante por la vida sexual, disminución de confianza en uno mismo, así como un temor al rechazo por parte de terceros. Influyendo también directamente sobre la pareja, ya que se produce una dificultad para satisfacer las necesidades sexuales y aumentando la falta de intimidad. En combinación con estos dos factores aparece la sensación de fracaso junto a la ansiedad de ejecución sexual, en el que, debido al tener problemas en las relaciones sexuales, esto lleva a que la persona se focalice cada vez que tiene relaciones sexuales en su rendimiento sexual, y esto impide y bloquea la respuesta fisiológica, lo que obliga a que aparezca las disfunciones sexuales.

Psicopartner aborda los trastornos de hipersexualidad con un enfoque centrado en la educación sexual de la persona y a través de una terapia individual basada en la introspección.

Los profesionales como Luis Guillén Plaza trabajan con métodos y técnicas cognitivo-conductuales que permiten a los pacientes adquirir el conocimiento consciente tanto de sus querencias como de sus orientaciones, para que finalmente puedan reflexionar sobre sus acciones y alcanzar la aceptación de la propia sexualidad y tener una vida sexual sana y saludable.

La terapia sexual que desarrolla Psicopartner, en definitiva, es una herramienta capaz de diagnosticar y tratar varios de los efectos derivados de la adicción a la pornografía con estrategias de control, reflexión, e incorporación de valores que ayudan a disminuir los impulsos sexuales y el consumo de material sexual explicito que afecta negativamente a la vida del paciente.

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