Feria del Libro prevé mejorar cifras prepandemia en ventas y visitas en una edición sin el ‘efecto atasco’ de otros años

Ha contado con 3.223 autores, «un salto brutal» respecto a 2019, y las sesiones de firmas seguro que estarán por encima de las 5.600

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

La Feria del Libro está a punto de echar el cierre este domingo en el el Retiro a su 81 edición, una cita para amantes de la lectura y curiosos que se han volcado con el evento para dejar patente que había ganas de feria y consolidarla como referente internacional.

Diecisiete días dedicados al libro en los que las «impresiones» a pie de caseta recogidas por los organizadores apuntan a una recuperación de las cifras prepandemia, tras la edición testimonial en formato digital de 2022 y la acotada de 2021.

A falta de datos oficiales, las primeras sensaciones indican un «cambio de tendencia» en el perfil de los visitantes, con un incremento de la afluencia durante los días de diario y con gran presencia de público joven.

«Algunos libreros nos han llegado a decir que el primer martes de feria vendieron más que el primer sábado. Eso, si se consolida, indica un cambio de tendencia», ha destacado la presidenta de la feria, Eva Orúe, en declaraciones a Europa Press.

Se ha logrado, además, uno de los retos marcados por la organización, el de atraer al público infantil y juvenil, con un pabellón infantil «que se ha quedado pequeño» y «mucha gente joven».

Las «sensaciones» tras las dos primeras semanas son positivas tanto en visitantes, con una mayor afluencia de público, como en ventas, y se vaticina que se recuperarán las cifras prepandemia. En 2019, recibió 2,3 millones de visitas y se vendieron 550.000 ejemplares, lo que se tradujo en una recaudación de 10 millones de euros.

«Cuando hablamos con los expositores nos dicen que van bien, mejor que en ediciones anteriores», comenta Orúe, que admite, que aunque «es difícil de decir», su «sensación» apunta a un incremento en la facturación.

Lo que sí está claro es que la feria se consolida como la mayor del siglo XXI, con 378 casetas y más de 400 expositores. Así, ha contado con 3.223 autores, «un salto brutal respecto a la edición de 2019, cuando hubo 1.800», ha dicho la periodista, que apunta que las sesiones de firmas seguro que estarán por encima de las 5.600.

HOMENAJES, ESCRITORES CONSAGRADOS E INFLUENCERS

Entre ellos, ha explicado, han contado con gran acogida del público tanto escritores consagrados como Luis García Montero, Rosa Montero o Antonio Muñoz Molina, como otros de nuevo cuño como el cómico Ángel Martín o el coronel Pedro Baños, aunque admite que quienes «arrasan» son los youtubers e influencers.

Durante la feria también se ha rendido homenaje a esritores recientemente fallecidos como Almudena Grandes y Domingo Villar, así como a otras figuras como Francisco Brines, Joan Margarit, Javier Goñi o Roberto Calasso.

En esta edición se han introducido novedades como prescindir de la megafonía o de los planos en papel de las casetas, con el objetivo de mejorar la sostenibilidad. «En general, cosas pequeñas, porque no hemos cambiando tanto en el día a día de la feria», ha explicado.

Unas modificaciones que en líneas generales, ha indicado Orúe, han funcionado «razonablemente bien». «Lo de la megafonía se ha entendido bien; hemos recibido felicitaciones numerosas de gente que se acerca para decir que la feria está mucho más tranquila, se escuchan mejor los actos en los pabellones y hay una sensación a pesar de todo de que la información fluye», ha subrayado.

En su opinión, se trata más de «una cierta nostalgia del sonido que todos identificamos con la feria» que de una cuestión de «información real». «Confío en que la mayoría coincida conmigo en la sensación de que ha sido una buena decisión», ha destacado.

También cree que han funcionado bien las medidas para compensar la ausencia de planos, con trabajadores disponibles para ofrecer información sobre casetas y pantallas con datos sobre firmas y actividades.

«Es verdad que hay mucha gente, sobre todo de cierta edad, a la que todavía le cuesta incorporarse a las nuevas tecnologías», ha indicado Orúe, que ha apuntado que el primer fin de semana hubo más de 2.000 descargas de la aplicación.

FIN DEL EFECTO ATASCO Y PAÍS INVITADO

Se ha innovado igualmente con espacios específicos para acoger «firmas multitudinarias» con el objetivo de desplazar las filas de personas fuera del recinto y, de esta manera, aligerar aglomeraciones habituales en otras ediciones.

«Una de las cosas que hemos conseguido, independientemente del número de visitas concretas, es que incluso sábados y domingos, con mucha gente, se circulaba razonablemente bien. El efecto atasco ese que se producía en ediciones anteriores creo que en buena parte hemos podido paliarlo», se ha congratulado.

Organizada con el lema ‘Hojea el mundo’ en homenaje a los viajes en la literatura, en esta edición no se ha contado con un país invitado. «La idea no es romper con esa tradición. Simplemente este año por razones que tienen que ver con la pandemia y otras no ha podido ser, pero confío en que en otros años tengamos un país invitado como se ha venido teniendo desde hace un tiempo», ha indicado.

Pese a ello, sí ha contado con encuentros organizados por la Universidad Autónoma de México, el Festival Centroamérica Cuenta, la Fundación Gabo o el festival canadiense Blue Metropolis.

Además, por primera vez, la UE ha participado con espacio propio y más de medio centenar de actividades. Así, el Pabellón Europa ha recibido a más de 150 ponentes y autores europeos, ha acogido jornadas y talleres y ha sido centro de debate sobre Rusia y Ucrania.

«A mí, que tengo una edad, me da la impresión de que es bueno que estas cosas sucedan porque los que vimos cómo España entraba en la UE teníamos que hacer un esfuerzo para entender cómo eran las instituciones y, sin embargo, ahora a la gente joven les viene dado. No hacen más esfuerzo porque para ellos Europa es su casa», ha indicado.

TRABAJO EN RED

Entre las novedades también se encuentran el apoyo de los museos del Paisaje de la Luz o una programación diseñada por el Festival Internacional de Cine de Barcelona-Sant Jordi (BCN FilmFest). Un ‘trabajo en red’ que la directora de la feria ha valorado «sin duda, muy positivamente».

«La colaboración con los museos, que nos acompañaron con sus con redes sociales, ha servido para aumentar visibilidad», ha recalcado. Además, entidades como CaixaForum, Casa América o Casa Árabe han aportado contenidos, así como otras que han tenido una participación «más modesta» como la Biblioteca Nacional.

«Cada uno de una manera, pero todos han participado mejorando la feria y creo que es una vía de trabajo que tenemos que seguir explorando y que tenemos que ampliar», ha explicado.

BALANCE POSITIVO

Orúe se estrena en esta edición al frente de la feria y, aunque un tanto afónica y con dolor de pies, ha subrayado que ha sido una «experiencia magnífica» estar al frente de la organización del evento «en un año tan singular».

«Me quedo básicamente con que la gente se ha volcado desde el principio. El mero hecho de que haya sido una feria normal ya ha animado a todo el mundo a venir para ver después de dos años qué se cocía», ha explicado.

Queda pendiente, ha reseñado, ver el impacto que han tenido otras medidas para una mayor visibilidad como la presencia en redes sociales o las retransmisiones en streaming y la producción de podcasts.

«Teniendo en cuenta que ha sido una edición apresuradamente preparada y que tenía infinidad de actividades, en general la afluencia ha sido razonable. Ha habido actos mejores y peores pero la gente se ha interesado por lo que hemos propuesto», ha explicado.

«Estoy contenta. La experiencia de trabajo en equipo ha sido muy positiva y creemos que la feria ha recuperado su esplendor y eso es muy gratificante», ha zanjado.

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