Gobierno y usuarios acuerdan limitar la explotación de los embalses hidroeléctricos del Tajo para su uso racional

Iberdrola se opone a la medida que afecta sobre todo a sus embalses hidroeléctricos de Extremadura y pide solidaridad a toda la cuenca del Tajo.

La Comisión de Desembalse de la Confederación Hidrográfica del Tajo ha acordado este martes una serie de propuestas para el año hidrológico 2022-2023 que, entre otras, influye a los embalses de más de 50 hectómetros cúbicos de capacidad que no se destinen a abastecimiento de población o usos agropecuarios, es decir, para generación hidroeléctrica, con el fin de garantizar la explotación racional de los recursos hídricos, en este contexto de sequía.

La medida afecta, en concreto, a los embalses de Azután, Valdecañas, Torrejón-Tajo y Alcántara, la mayor parte de ellos en Extremadura, en el curso bajo español de este río internacional compartido con Portugal y cuyos usos principales no sean ni el abastecimiento, ni el regadío ni usos agropecuarios.

El objetivo esgrimido es garantizar que la explotación racional del dominio público hidráulico tiene la finalidad de garantizar el cumplimiento del artículo 45.2 de la Constitución Española.

Así, en la sesión celebrada este martes se ha analizado medidas por el Organismo de cuenca, la Confederación Hidrográfica del Tajo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, relativas al artículo 55 del texto refundido de la Ley de Aguas relativo a la explotación del dominio hidráulico.

En la Comisión de Desembalse participan además del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico con la CHT, así como los distintos usuarios, tales como comunidades de regantes de la cuenca, el Canal de Isabel II, la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha y el Ayuntamiento de Cáceres entre otros, además de la compañía Iberdrola, que cuenta con embalses de generación de hidroeléctrica en el curso del río.

La propuesta para dicha explotación «racional» de los usos del agua ha obtenido la conformidad de todos los vocales que han asistido a la sesión, salvo los representantes de Grupo Iberdrola, que según han informado fuentes de la compañía han estado de acuerdo en todas las medidas para el año 2022-2023 salvo en una de ellas.

Ahora, según informa el MITECO, una vez adoptadas estas medidas seguirá la tramitación de los expedientes correspondientes, que incluyen un trámite de audiencia al concesionario, a los órganos competentes en materia de pesca fluvial de la comunidad autónoma correspondiente y a los municipios ribereños de los diferentes embalses.

El artículo 45.2 establece que los poderes públicos deben velar por el uso racional de los recursos naturales para proteger y mejorar la calidad de vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva. Además, la redacción del artículo 55 del texto refundido de la Ley de Aguas considera el agua como un bien ambiental con incidencia social muy notable y como un bien digno de protección que debe garantizar la compatibilidad de las cláusulas concesionales con el criterio rector de ordenación del agua, no solo como recurso económico para producción de energía, sino como recurso de primer orden, con incidencia social prioritaria.

El meollo de la cuestión está en el hecho de que España debe cumplir con el Convenio de Albufeira, firmado con Portugal, para el uso compartido del agua de las cuencas hidrográficas compartidas, de modo que el río, en aguas lusas pueda contar con unos caudales hídricos suficientes para sus demandas.

IBERDROLA PIDE QUE LA SOLIDARIDAD SEA COMPARTIDA

Ante esta limitación del uso del agua al concesionario hidroeléctrico Iberdrola, ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Tajo que la gestión del agua para el cumplimiento del Convenio de la Albufeira considere todas las reservas existentes de la cuenca para preservar el medio ambiente de todos los territorios, según fuentes de la compañía eléctrica.

Así, explican que en la sesión de la Comisión de Desembalse de la CH Tajo, la compañía exigió el «máximo respeto al medio ambiente y en ese sentido, fuentes de la dirección de Iberdrola han señalado a Europa Press que exigirán al Ministerio «responsabilidad ante cualquier acción de desembalse que considere que daña al medio ambiente del entorno y del territorio».

De ese modo, un portavoz de Iberdrola ha insistido en reivindicar el máximo respeto a la protección de la naturaleza y garantiza que cualquiera de sus acciones «como siempre se enmarcará en los convenios internacionales, limitantes de riego, condicionantes ambientales, peticiones de mercado y otras demandas de las administraciones pertinentes, actuando escrupulosamente conforme señale la Administración».

Respecto al contenido de la sesión de la Comisión de Desembalse de la Confederación, precisa que la compañía eléctrica ha votado a favor de la gestión propuesta para la crisis hidrológica actual con la que quiere mostrar su «máximo compromiso» y asegura que trabajará «al lado de la administración». «Si bien nos hubiese gustado un paso más en defensa del medio ambiente», comenta.

No obstante, expone que el «único» punto al que Iberdrola se ha opuesto en la Comisión es que al Convenio de Albufeira –que exige llevar una determinada cantidad de agua a Portugal– recaiga «única y exclusivamente» sobre unos embalses y no en otros.

«Debemos defender al medio ambiente y el cumplimiento de los acuerdos internacionales todos, no solo unos, sino todos, por eso es importante no dejar recaer el cumplimiento del acuerdo con Portugal exclusivamente sobre unos», ha manifestado el portavoz.

De ese modo, ha reiterado el apoyo de Iberdrola a la solidaridad hídrica de la cuenca del Tajo para cumplir con Compromiso legal con Portugal. «Es un año extremamente seco y de altas temperaturas que estamos viviendo, exige una gestión extremamente prudente del agua para garantizar el cumplimiento de las múltiples exigencias a las que estamos sometidos (convenio internacional, cota de preservación de calidad de agua, consumo humano, preservación de la biodiversidad y fauna)», ha reflexionado.

Sin embargo, por otro lado, ha incidido en que ante las oscilaciones meteorológicas extremas tampoco es posible hacer una planificación «no solidaria en la cuenca». «El esfuerzo no debe recaer solo en unos, sino que debemos ser todos los que defendamos el medio ambiente», reclama.

Así la cosas, subraya que el Convenio de Albufeira es internacional y afecta a toda la cuenca hidrográfica por lo que, en definitiva, estima que no se pueden obviar otras reservas que también pueden contribuir a esta obligación repartiendo de forma equitativa la afección del citado convenio en la cuenca y no solo en un espacio concreto donde advierte que sí podría haber impactos sobre otros usuarios.

«Nos jugamos todos la reputación y, sobre todo, la defensa equitativa del medio ambiente de todas las zonas. Iberdrola sale de este modo en defensa del medio ambiente, del entorno y de los usuarios de los embalses de su competencia y sobre los que se les quiere hacer caer toda la carga del desembalse», concluye Iberdrola.

En todo caso, defiende su cumplimiento del respeto máximo a la protección de los embalses y su entorno dentro del marco de regulación para proteger los ecosistemas la naturaleza y las actividades económicas circundantes que puedan tener una relación directa.

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