Incendios.- Quiñones:»Un escenario sin fuego no es contemplable, podemos trabajar en reducir frecuencia y gravedad»

Anuncia un cambio «sustancial y permanente» del Infocal y la consolidación del modelo de gestión forestal

VALLADOLID, 25 (EUROPA PRESS)

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha advertido este lunes en las Cortes de Castilla y León de que «un escenario futuro sin fuego no es contemplable», ni siquiera «un escenario sin fuegos catastróficos», pero sí ha abogado por trabajar «en reducir su frecuencia y en acotar su gravedad».

«No se trata de poner excusas, sino de afrontar una realidad», ha defendido durante su intervención en el Parlamento autonómico para informar sobre los incendios de la Sierra de la Culebra en el mes de junio y otros acaecidos en julio –Monsagro (Salamanca), Navafría (Segovia), Losacio (Zamora), Montes de Valdueza (León) y Cebreros (Ávila)– donde también ha detallado las actuaciones de su departamento ante un futuro inmediato con fuegos «más devastadores y más difíciles de controlar».

«Cada vez tenemos incendios forestales más devastadores y más difíciles de controlar, cada vez más incendios forestales exceden la capacidad de control en momentos de su desarrollo, lo que supone una amenaza directa no sólo para el medio natural sino también para la vida e integridad de las personas», ha subrayado el consejero, quien ante estos incendios –«mucho más rápidos en su propagación y de una virulencia nunca vista» por la combinación de olas de calor frecuentes y prolongadas, sequías y baja humedad del terreno– ha anunciado un cambio «sustancial, estructural y permanente» del operativo Infocal.

Un cambio que permita a un tiempo «mantener su esencia» de operativo público con participación de empresas privadas que integra las labores de prevención y extinción, pero que aborde una transformación sobre tres ejes como son «la estabilización, la formación y el reconocimiento y dignificación de su función».

Una remodelación total del operativo de lucha contra los incendios forestales que, como ha recordado, se pactó el pasado 20 de julio en la Comisión en Materia Forestal del Consejo del Diálogo Social entre la Junta de Castilla y León, la patronal CEOECyL y los sindicatos UGT y CCOO.

Para fijar los primeros avances en estos acuerdos, en la tarde de este jueves, 28 de julio, se celebrará la primera reunión técnica, a fin de garantizar que los casi 900 integrantes del personal laboral fijo discontinuo pasen a ser fijos todo el año con carácter general; que los trabajadores de las cuadrillas contratadas por licitación o encargo a Tragsa trabajen durante un mínimo de nueve meses, frente a los 7,6 de media actuales; el incremento de la formación de todo el personal; la previsión de puestos de respiro para el personal más próximo a la jubilación; la transformación del actual régimen de contratación por obra de las cuadrillas contratadas, o la dignificación del trabajo de estos profesionales.

COOPERACIÓN ENTRE ADMINISTRACIONES

Suárez-Quiñones ha apostado también por la cooperación y colaboración entre administraciones, la consolidación del modelo de gestión agroforestal que permita tener paisajes forestales más resilientes, apostar por un modelo de gestión de la ganadería extensiva y establecer planes de defensa de los municipios y actuaciones de concienciación ciudadana y en el territorio.

Así, el consejero ha defendido que «aprovechar los montes y sus pastos es rentable, genera empleo y fija población», tras lo que ha apuntado que mantener unos montes bien conservados «atrae turismo y familias», pero también ha cargado contra medidas como la protección del lobo al norte del Duero y su impacto en la ganadería.

En este sentido, ha advertido de que el reto «no es gastar cantidades desmesuradas» en intentar que los montes «aparenten ser jardines», sino «afianzar un sector forestal que aproveche los múltiples recursos de los montes», desde la madera al turismo, pasando por las setas, el corcho, los pastos, la ganadería extensiva, la castaña o la resina, y que mantenga abiertos los caminos, controlados los combustibles. «En definitiva, bosques sostenibles y pueblos habitados», ha sentenciado.

En concreto, Juan Carlos Suárez-Quiñones ha avanzado un gasto de 6,5 millones de euros para el proyecto de autoprotección con fondos europeos, ha apostado por la eliminación de trabas administrativas para la gestión de los montes, la modificación de la Ley de Montes y el decreto de cambios de uso del suelo, así como apostado por la concienciación de la sociedad recuperando el lema ‘Todos contra el fuego’ de hace décadas.

Sobre este punto, ha recordado el cambio de mentalidad que en provincias como Soria o la Ibérica burgalesa se ha dado respecto a hace un siglo que ha favorecido el cuidado de los bosques por su valor económico y hace que «apenas haya incendios intencionados o negligentes» en estas zonas, algo que ha abogado por exportar al resto de Castilla y León.

«Es un problema global que exige medidas globales. La mejora y ampliación de los medios, la mejora de la coordinación y la planificación, la despolitización de la lucha contra el fuego y, sobre todo, atacar las bases que quedan expuestas de esta nueva realidad», ha concluido el consejero.

REPASO A LOS GRANDES INCENDIOS

Suárez-Quiñones ha hecho en un repaso a los grandes incendios que se han producido en lo que va de año en Castilla y León, para lo que ha comenzado con un recuerdo para las dos víctimas mortales que se ha cobrado el peor de ellos, el de Losacio (Zamora), el que además ha ardido más de 31.000 hectáreas, y ha transmitido un mensaje de «ánimo y fuerza» para los heridos en este fuego que «evolucionan favorablemente».

Tras ello, se ha referido a las «excepcionales condiciones meteorológicas» que se dieron en estos fuegos, las cuales estaban «muy por encima de las previsiones» y hacen que «cualquier línea cortafuegos en el monte resulte incapaz de contener el avance del incendio».

No obstante, ha defendido la respuesta «inmediata y contundente» del operativo de la Junta y ha recordado que, en el caso concreto del incendio de la Sierra de la Culebra, la activación de la época de peligro medio a partir del 10 de junio «facilitó la activación de medios que en un año normal no están disponibles en esta época».

«El manejo de la emergencia permitió saldarla sin pérdida de vidas humanas, ni por parte del operativo ni por parte del numeroso personal civil afectado», ha subrayado Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien ha apostillado que «desgraciadamente no siempre ha ocurrido», como se manifestó en la misma zona poco después en Losacio.

En este sentido, se ha referido a las críticas por falta de medios para asegurar que aunque «es obvio que a mayor número de medios, más profesionales, más efectivos y de más rápida acción las probabilidades de detener un incendio en sus momentos iniciales y que se quede en
conato serán mayores», no se puede «tener un equipo completo en los miles de pueblos ni un helicóptero por cada una de las 10 millones de hectáreas» de Castilla y León.

«Es necesario ampliar el operativo, pero los medios públicos son finitos, especialmente en una comunidad autónoma como Castilla y León financiada en consideración al cinco por ciento de la población de España y no en consideración al territorio o al 20 de su superficie forestal», ha precisado Suárez-Quiñones, quien ha apelado de esta forma al modelo de financiación autonómica.

En cuanto a la recuperación ambiental de las zonas afectadas por estos fuegos, ha recordado los 35 millones aprobados inicialmente para paliar los daños en la Sierra de la Culebra y que se han ampliado hasta los 65, sobre lo cual ha subrayado que en toda la comunidad «no se escatimará un euro en ello» y ha asegurado que «esta misma estructura de recuperación ambiental y económica se replicará con la dotación económica necesaria para el resto de grandes incendios».

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