La infanta Elena visita Caravaca para venerar a la Vera Cruz y manifiesta su deseo de volver en las fiestas patronales

CARAVACA DE LA CRUZ (MURCIA), 25 (EUROPA PRESS)

La infante Elena concluyó el pasado sábado su visita a Caravaca de la Cruz manifestando su deseo de volver a la ciudad durante la celebración de sus fiestas patronales, según informaron fuentes de la Real e Ilustre Cofradía de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca.

La hermana del rey Felipe VI llegó el viernes a la ciudad santa, donde fue recibida por el hermano mayor de la Real e Ilustre Cofradía de la Vera Cruz, Luis Melgarejo Armada, y varios componentes de su Junta Representativa.

Su primer acto fue la asistencia a las siete de la tarde a la eucaristía en el convento de las madres clarisas. La ceremonia fue oficiada por el vicario episcopal de la zona, David Martínez, y el prior de los padres carmelitas, fray Pascual Gil.

Tras la misa, la infanta mantuvo un encuentro con las religiosas que le entregaron como regalo un bordado con la Cruz de Caravaca y una caja de dulces elaborados en el convento, entre los que se encontraba el típico alfajor.

A la celebración religiosa asistieron representantes de Cáritas de Caravaca. La infanta Elena mostró interés por conocer la actividad social y humanitaria que las tres delegaciones de esta organización llevan a cabo en la localidad.

Posteriormente, doña Elena mantuvo un encuentro distendido en el patio interior de la Casa de la Cruz, con componentes de la Junta Representativa de la Cofradía, miembros de la Corporación Municipal, empresarios y representantes del mundo festero; todos ellos pudieron transmitir a la infanta los trabajos que se llevan a cabo para la preparación del Año Santo 2024.

Ya el sábado por la mañana, la infanta Elena fue recibida por el alcalde de Caravaca, José Francisco García, en el Ayuntamiento, donde firmó en el libro de honor y saludó a los concejales de la corporación municipal. El regidor caravaqueño hizo entrega a la hermana del Rey de una reproducción del Castillo y unos pares de alpargatas de yute de fabricación local, en concreto de la empresa caravaqueña Calzados Picón.

La visita continuó en la Basílica, donde saludó a los componentes de la Junta Representativa de la Cofradía de la Vera Cruz. A las puertas del templo también se encontró con el rector de la Basílica, Emilio Andrés Sánchez Espín, y con el vicario episcopal de la zona Caravaca-Mula.

Doña Elena de Borbón participó en un acto jubilar para ganar las indulgencias plenarias, adoró la Sagrada Reliquia, y permaneció durante unos minutos, a solas, en el interior de la capilla de la Vera Cruz. La infanta tuvo oportunidad de retocar una Cruz de Caravaca que el hermano mayor de la Cofradía, Luis Melgarejo Armada, le regaló en nombre de la institución religiosa, para que la llevará siempre consigo.

En la Torre Chacona, firmó en el libro de honor de la Cofradía, y se le hizo entrega de otra Cruz de Caravaca, en esta ocasión una réplica de mayor tamaño. Visitó las estancias del Museo de la Vera Cruz y subió hasta la Capilla de los Conjuros, donde fotografió la ciudad desde la zona más alta de la Basílica.

La visita a Caravaca concluyó con un recorrido por la Casa Museo de los Caballos del Vino. En la puerta era recibida por el presidente del Bando de los Caballos del Vino, Javier Gallego y varios componentes de su junta directiva. Doña Elena se mostró muy interesada durante el recorrido por las cualidades de los caballos que se utilizan en el festejo y quedó admirada con la creatividad y los bordados en seda y oro que lucen los enjaezamientos.

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