La variable de género toma protagonismo en las políticas de lucha contra la crisis climática

Ya son 45 los países que se han comprometido a lograr la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas como un componente esencial de las acciones de lucha contra el cambio climático. La ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, ha presentado los resultados del trabajo que el Gobierno español ha llevado a cabo con los países para lograr un compromiso en la lucha contra el cambio climático que tengan en cuenta la variable de género.

La ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, ha presentado en el evento de alto nivel sobre Género y Climático celebrado en la sede de Naciones Unidas los resultados del trabajo que el Gobierno ha llevado a cabo con los países para lograr el compromiso de los mismos de adoptar planes nacionales de lucha contra el cambio climático que tengan en cuenta la variable de género.

Además, los países que se han sumado a la coalición se comprometen a mejorar los datos y evaluar los progresos sobre esta dimensión de género, y a apoyar iniciativas que impulsen la participación y liderazgo de mujeres y niñas en el campo de la mitigación y la adaptación al cambio climático.

Las respuestas al cambio climático «requieren un enfoque de género», ha subrayado la ministra, porque «sabemos que las mujeres y niñas son más vulnerables a los impactos del cambio climático, y están infrarrepresentadas en la toma de decisiones para combatirlo, de ahí esta iniciativa para empoderarlas y eliminar las barreras para su participación en sectores que son clave para solucionarlo como la energía, la salud, la agricultura, o la educación».

Antecedentes
Está ampliamente reconocido que el cambio climático afecta especialmente en los más vulnerables y a aquellos con menores capacidades para poderle hacer frente, especialmente en países en desarrollo. Es una amenaza para el desarrollo y una causa muy importante de desigualdad, tanto a nivel global como dentro de los propios países.

En general, las mujeres y las niñas sufren mayores riesgos y cargas asociados al cambio climático, debido a situaciones de pobreza, pero también a los roles asociados con el género y las propias normas culturales.

Esta realidad debe ser tenida en cuenta con cuidado, poniendo en marcha políticas climáticas que integren la variable de género y que respondan a las necesidades específicas de las mujeres y sus especiales vulnerabilidades.

En esa línea, «invertir en igualdad de género y en el empoderamiento de las mujeres y las niñas es invertir en política efectivas para mejorar la conservación del medio ambiente, reducir la pobreza y asegurar que se alcanzan los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París. Las mujeres deben estar en el centro de la transición ecológica», ha afirmado Ribera.

Crecer en los sectores a transformar
La ministra en funciones ha hecho hincapié en la necesidad de que la presencia de mujeres crezca en los sectores económicos que hay que transformar, y que por lo general están muy masculinizados, como es el caso del energético, donde las mujeres por ejemplo sólo suponen el 5% de las juntas directivas de las 200 compañías de electricidad del mundo, según los estudios.

Esta brecha se extiende muchos otros sectores clave para el mundo descarbonizado al que nos dirigimos (la investigación e innovación, o la industria), de ahí la importancia de invertir en educación, formación y planes de empoderamiento para romper las barreras que dificultan un mayor liderazgo de las mujeres en todos esos sectores.

Un compromiso que se consolida
Ribera ha incidido en que «la respuesta tan positiva que hemos visto de los países que han suscrito la iniciativa de género que presentamos hoy muestra claramente que se está consolidando un fuerte compromiso para trabajar en el empoderamiento de las mujeres y las niñas en su liderazgo fundamental contra el cambio climático».

Tras recibir el encargo del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, de liderar esta iniciativa de cara a la Cumbre de Acción Climática de Nueva York, el Gobierno de España creó un grupo de trabajo interministerial del que forman parte, además del Ministerio para la Transición Ecológica, los ministros de Asuntos Exteriores y de Cooperación y de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

Coalición de impulsores sociales y políticos
Para preparar la Cumbre de Acción Climática, Naciones Unidas identificó nueve áreas de acción, relativas a sectores especialmente importantes en la lucha contra el cambio climático y encargó a determinados países, organizaciones internacionales y otros actores que coordinaran cada una de ellas. España, junto a Perú, recibió el encargo de facilitar el compromiso y la acción en torno a tres de esos ejes: transición justa y empleo verde, salud y calidad del aire, y género, tres cuestiones clave para lograr la Justicia Climática.

En estos meses de trabajo, Perú y España, con la colaboración de entidades como la OMS y la OIT, ha recabado el compromiso de países, ciudades, organizaciones, empresas y demás agentes para activar políticas en los tres ámbitos mencionados.

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