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Los juegos de mesa recuperan su espacio de cara al verano frente a las múltiples opciones de ocio digital

/COMUNICAE/

Asmodee quiere dar a conocer los dos juegos más didácticos de la temporada, con la que los menores podrán asentar los conocimientos adquiridos durante el periodo escolar por medio de hilarantes dinámicas y retos. Padres y educadores consideran que, en el entorno digital actual, los juegos de mesa refuerzan los vínculos familiares, fomentan la creatividad, la socialización, la activación de funciones como la agudeza visual o los reflejos y de las capacidades cognitivas de los más pequeños

Con la llegada de las vacaciones de verano, los juegos de mesa vuelven a recuperar su espacio en los hogares españoles. Para ocupar este espacio, compañías muy conocidas en España como Asmodee lanzan su nueva campaña promocional con un objetivo claro: cambiar la mentalidad de las familias e inculcando la importancia del ocio offline, ayudando a los menores a desconectar durante el periodo estival de las pantallas digitales, a las que no deberían dedicar más de un par de horas al día.

Los juegos de mesa desarrollan las capacidades cognitivas, intelectuales, emocionales y sociales de los más pequeños. Con estos logran activar su creatividad para solventar problemas del juego por medio de recursos cognitivos que no siempre mantienen activos. Además, “en esta era de la individualidad, los juegos de mesa fomentan la socialización y el cumplimiento y aceptación de las reglas impuestas, al tiempo que ayudan tanto a conocerse a sí mismo como al resto, asumiendo la derrota ante un grupo de personas, algo imprescindible en el periodo de madurez del niño”, explica Rocío Martínez, responsable de marketing de Asmodee.

Por otra parte, estudios sociológicos actuales indican que los menores pasen menos de una hora al día realizando actividades de exterior, mantienen un estilo de vida sedentario y el uso de ocio digital ocupa muchas horas de su día. Los expertos anuncian que ningún niño debería pasar más de dos horas al día ante pantallas, debido a los daños que estas pueden hacer en su sistema visual. En palabras de Elisenda Ibáñez, óptica-optometrista, “las pantallas emiten luz azul, que no solo pueden provocar daños en la retina de los menores, sino que afectan al ritmo circadiano generando problemas de sueño en los más pequeños. Es imprescindible que los menores vuelvan a saber jugar sin esta tecnología, para ejercitar sus capacidades visuales y cognitivas, al tiempo que interactúan con sus contrincantes”.

Con estos datos en mente, Asmodee quiere dar a conocer los dos juegos más didácticos de la temporada, con la que los menores podrán asentar los conocimientos adquiridos durante el periodo escolar por medio de hilarantes dinámicas y retos, como son:

Time´s Up!: Mezcla de ficción, juego e historia. Por medio de preguntas, siguiendo unas divertidas normas, se trata de acertar el personaje histórico o de ficción que esconden las cartas. Ideal para reafirmar los conocimientos adquiridos durante el periodo escolar.

Desafíos de la naturaleza: Con unas cartas con una creatividad muy conseguida y una ilustración muy real, los menores podrán recordar cuáles son las características más destacables de cada animal, así como su estado actual en el mundo y su posible amenaza por extinción.

Asimismo, para aquellas familias que prefieran activar recursos como la velocidad de reflejos o la concentración y que busquen situaciones de ocio en familia tanto en la playa como en el campo, estos son los tres juegos de la temporada que más se adaptarán a sus necesidades:

Jungle Speed: Un juego de velocidad y reflejos en el que hasta ocho jugadores competirán por ser los más rápidos en coger el tótem cuando coincidan con la misma carta en la mesa.

Exploding Kittens: Este sencillo juego se basa en lograr que se eliminen a los rivales por medio de gatos explosivos.

Dobble: Juego de velocidad, observación y reflejos en los que los jugadores trabajan por encontrar un símbolo coincidente entre las cartas. Adaptable tanto a niños como mayores e ideal por su reducido tamaño, este juego favorece la concentración.

Mónica Martín, Profesora de Enseñanza Secundaria, especialidad matemáticas: “El verano es un momento perfecto para que los más pequeños potencien otros aspectos fiscos y psíquicos que durante el curso a veces pasan a un segundo plano. Para ejercitar la memoria, mejorar los reflejos, la capacidad de expresión y seguir aprendiendo en un contexto de tranquilidad, diferente al de la escuela o al de los deberes, es muy positivo el uso de juegos de mesa, que no solo potencian sus conocimientos, sino que les ayuda a trabajar en grupo y desarrollar el sentido de la estrategia, algo imprescindible en su educación”.

Fuente Comunicae