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Menos zombies y más santos: La Iglesia española apuesta por Holywins

Por Elena Box (dpa)

Frente a la avalancha de zombies, brujas y monstruos que se prevé estos días con la llegada de Halloween, la Iglesia española se ha propuesto muy en serio ofrecer una alternativa a sus fieles: se llama Holywins (literalmente “la santidad vence”), arrancó hace casi una década y cada año son más las parroquias y colegios que se suman a su “fiesta de la luz”.

En lugar de decorar las casas con calabazas de sonrisas siniestras o disfrazarse de criaturas aterradoras, Holywins quiere recuperar el espíritu del Día de Todos los Santos, que se celebra el 1 de noviembre. Y para ello, invita a niños y adolescentes a participar en una velada especial con juegos, conciertos y, por qué no: concursos de disfraces en los que, esta vez, los más pequeños se vistan de su santo favorito.

“Halloween gira en torno a la muerte, lo tétrico, lo oscuro y tenebroso”, explica a dpa María Revilla, que durante los últimos tres años fue una de las impulsoras del Holywins en la diócesis de Cádiz y Ceuta. “Aquí lo que celebramos es la vida, la santidad y la belleza, todo lo luminoso”, añade con entusiasmo esta mujer que acaba de ser trasladada a Getafe, al sur de Madrid, donde planea implantar la fiesta en el futuro.

En realidad, Holywins no es una idea española. Surgió en Francia a comienzos del nuevo milenio y aquí la puso en marcha unos años después la diócesis madrileña de Alcalá de Henares. Tanto en la ciudad donde nació Cervantes como en Cádiz afirman que “no pretenden ir contra Halloween”, aunque creen que la tradición estadounidense está desvirtuando el significado original de la celebración cristiana.

“En una sociedad tan plural como la nuestra, todo tiene que convivir, pero es complicado porque la fiesta de Halloween nos viene ya un poco impuesta, incluso desde los planes educativos”, señala Revilla. Para ella, que la iniciativa esté cuajando entre los fieles más jóvenes “es una bendición” y, según afirma, los niños -y sus padres- son de lo más ingenioso a la hora de festejarla.

Aparte de disfraces clásicos como la Virgen María, San José o los ángeles, entre los atuendos más populares figuran los de Santa Teresa de Calcuta o el papa Juan Pablo II. Pero además, en los últimos tres años Revilla ha visto a niños vestidos de la reina Isabel la católica, el teólogo y poeta inglés Tomás Moro o incluso uno que iba del Cristo de la Veracruz, una cofradía de la localidad andaluza de Chiclana, con su cruz a cuestas.

Eso sí, pese al carácter lúdico de la fiesta, en ningún Holywins falta la celebración de una misa, que ocupa un lugar central. Algunas diócesis, como Toledo, también incluyen un espacio de evangelización por las calles, mientras que otras, como Alcalá de Henares, son aún más ambiciosos: aquí organizan una vigilia durante toda la noche, amenizada con juegos y turnos de adoración, que termina a la mañana siguiente con un desayuno de churros con chocolate.

La palabra Halloween proviene del inglés All Hallows Eve, que significa víspera de Todos los Santos. “Pero con esta fiesta se busca alejarse de la religión, de la fe”, afirma el arzobispo de Toledo, Braulio Rodríguez Plaza. “Nosotros celebramos a todos aquellos que siguieron a Jesucristo”. Para Revilla, de Cádiz, es una cuestión de opciones. “Y que cada cual elija con qué se queda”.

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