Muere Robert Mugabe, expresidente de Zimbabue, a los 95 años

Fuente: GETTY IMAGES

Robert Mugabe había estado recibiendo tratamiento en un hospital en Singapur desde abril. El ícono de la independencia de Zimbabue, que luego se convirtió en líder autoritario, fue derrocado en un golpe militar en 2017 después de 37 años en el poder.

El ex presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, ha muerto hoy en el hospital Gleaneagles de Singapur. Mugabe pasó 37 años al poder de esta nación. En noviembre de 2017, él fue retirado a la fuerza de la presidencia. Mugabe fue elogiado por ampliar el acceso a la salud y la educación para la mayoría negra. Pero los años posteriores de su mandato estuvieron marcados por la represión violenta de sus opositores políticos y la ruina económica de Zimbabue. Su sucesor, Emmerson Mnangagwa, expresó su «mayor tristeza» y calificó a Mugabe como «un icono de liberación».

Robert Mugabe nació el 21 de febrero de 1924 en lo que entonces era Rhodesia, una colonia británica dirigida por su minoría blanca. Después de criticar al gobierno de Rodesia en 1964, fue encarcelado durante más de una década sin juicio. En 1973, mientras estaba en prisión, fue elegido como presidente de la Unión Nacional Africana de Zimbabue (Zanu), de la cual fue miembro fundador.

Una vez liberado, se dirigió a Mozambique, desde donde dirigió las incursiones guerrilleras a Rhodesia, pero también fue visto como un hábil negociador. Los acuerdos políticos para poner fin a la crisis dieron como resultado la nueva República independiente de Zimbabue.

Con su alto perfil en el movimiento de independencia, Mugabe obtuvo una victoria abrumadora en las primeras elecciones de la república en 1980.

Pero durante sus décadas en el poder, las percepciones internacionales se agriaron, con un número creciente de críticos que retrataban a Mugabe como un dictador.

El país que finalmente condujo a la independencia fue uno de los más prometedores del continente durante años, pero cuando la economía vaciló, Mugabe implementó un catastrófico programa de reforma agraria. Zimbabue se deslizó rápidamente hacia la hiperinflación, el aislamiento y el caos político.

Las fuerzas de seguridad mantuvieron en el poder a Mugabe y su partido, Zanu-PF, principalmente a través del terror. En 2000, confiscó tierras de propietarios blancos y, en 2008, utilizó milicias violentas para silenciar a sus opositores políticos durante una elección. Él declaró que solo Dios podía sacarlo de su cargo, pero se vio obligado a compartir el poder en 2009 en medio del colapso económico, instalando a su rival Morgan Tsvangirai como primer ministro. En 2017, en medio de las preocupaciones de que estaba preparando a su esposa Grace como su sucesor, el ejército, su aliado de toda la vida, se volvió contra el presidente y lo obligó a renunciar.

El viceministro de Información, Energy Mutodi, del partido Zanu-PF de Mugabe, dijo a la BBC que el partido estaba «muy entristecido» por su muerte. «Es un hombre que se creyó a sí mismo, es un hombre que creía en lo que hizo y es un hombre muy asertivo en todo lo que dijo. Era un buen hombre», dijo. Sin embargo, no todos estuvieron de acuerdo.

George Walden, uno de los negociadores británicos en el Acuerdo de la Cámara de Lancaster en 1979 que puso fin al gobierno de las minorías blancas, dijo que Mugabe era un «verdadero monstruo». El acuerdo «resultó bastante bien … y se vio bien por un tiempo», pero Mugabe luego se convirtió en «un dictador vicioso y extremadamente corrupto», dijo.

El senador zimbabuense David Coltart, una vez calificado por Mugabe como «enemigo del estado», dijo que su legado se había visto empañado por su adhesión a la violencia como herramienta política. A su vez, reconoció que Robert Mugabe tenía otro lado, que «había tenido una gran pasión por la educación … [y] se había suavizado en sus últimos años».

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