El consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, José Mari Aierdi, ha manifestado que están trabajando en un marco regulatorio para la planificación de las plantas de biometano. Aierdi ha indicado que la moratoria, inicialmente establecida hasta 2025 y que concluye en septiembre, debería extenderse hasta el 31 de diciembre de 2028 para abordar adecuadamente este tipo de instalaciones.
El biometano: una oportunidad para la sostenibilidad del sector primario navarro
Durante el pleno del Parlamento, Aierdi respondió a preguntas de los grupos Contigo-Zurekin y Geroa Bai sobre la moratoria para la instalación de plantas de biometano. Señaló que la biometanización de residuos orgánicos agrarios puede ser una oportunidad para la competitividad y sostenibilidad del sector primario en Navarra. Esto permitiría avanzar en la integración de energías renovables y principios de economía circular en las explotaciones agroganaderas, optimizando la gestión de residuos y su uso en fertilización orgánica.
No obstante, Aierdi subrayó la importancia de que las plantas de biometanización cumplan estrictamente con la normativa vigente y estén bajo control público. Defendió que las condiciones deben garantizar la sostenibilidad de estos proyectos en sus vertientes ambiental, económica y social. La Dirección General de Medio Ambiente ha comenzado a trabajar en un marco regulatorio que establezca una planificación general y desarrolle estas condiciones.
La ley foral de modificación y la necesidad de una normativa exigente
La Cámara aprobó en octubre una ley foral que modifica la ley de 2020 reguladora de actividades de incidencia ambiental, estableciendo una moratoria de un año. Aierdi enfatizó la importancia de enfocar adecuadamente esta cuestión y proporcionar una respuesta sostenible y rigurosa. Explicó que el escenario actual requiere más tiempo para desarrollar una normativa que responda a las necesidades reales de las diferentes comarcas, por lo que la moratoria que vence en septiembre debería ampliarse.
El consejero destacó la necesidad de un proceso riguroso para establecer una normativa exigente que garantice que las plantas de biometanización respondan a las necesidades de cada territorio. Este enfoque busca asegurar que el desarrollo de estas instalaciones sea compatible con la protección del medio ambiente y el bienestar social, sin comprometer la viabilidad económica.
El papel de Geroa Bai en el debate sobre la moratoria
El portavoz de Geroa Bai, Pablo Azcona, también intervino en el debate, subrayando la necesidad de ampliar la moratoria para establecer un marco regulatorio que ordene todos los proyectos. Azcona insistió en que es fundamental definir el modelo de plantas de biometanización que se desea para Navarra. Aunque el biometano representa una oportunidad, advirtió que no debe implementarse a cualquier precio, ya que podría convertirse en un problema si no se gestiona adecuadamente.
El debate sobre la moratoria y el desarrollo de un marco regulatorio para las plantas de biometano en Navarra refleja la complejidad de equilibrar la innovación en energías renovables con la necesidad de un desarrollo sostenible. La extensión de la moratoria permitiría al Gobierno de Navarra trabajar en una normativa que garantice la integración de estas plantas en el entorno, respetando la normativa vigente y asegurando su viabilidad a largo plazo.
La decisión final sobre la ampliación de la moratoria y la implementación de un marco regulatorio adecuado será crucial para el futuro de las plantas de biometano en Navarra. El Gobierno de Navarra, junto con los grupos parlamentarios, continuará trabajando en este proceso para asegurar que las plantas de biometano se desarrollen de manera sostenible y beneficiosa para la comunidad.




