La Asociación de Daño Cerebral de Navarra (Adacen), con el apoyo de LABORAL Kutxa, ha puesto en marcha el proyecto «TechHub – Hub de Rehabilitación Personalizada con Tecnología Innovadora», una iniciativa orientada a reforzar la neurorrehabilitación de personas con daño cerebral adquirido mediante la integración de herramientas tecnológicas avanzadas en los procesos terapéuticos.
El proyecto nace de una realidad ampliamente constatada: cada daño cerebral genera secuelas distintas y requiere intervenciones ajustadas a las capacidades, necesidades y objetivos de cada persona. En este contexto, la personalización de la atención se convierte en un elemento clave. TechHub pretende dar un paso más en esa dirección, combinando el conocimiento clínico del equipo profesional con el análisis de datos y la aplicación de tecnología para avanzar hacia tratamientos más precisos y eficaces.
La directora de zona de LABORAL Kutxa, Maitane Bueno Zabalza, y la responsable de comunicación, Karmele Segura Azkarate, han visitado las instalaciones de Adacen para conocer de primera mano el alcance del proyecto.
Atención centrada en la persona
El modelo de trabajo se basará en una valoración individualizada de cada persona usuaria, a partir de la cual se diseñará un plan de atención adaptado que combinará intervención profesional y apoyo tecnológico. A lo largo del año, el proyecto prevé atender a 70 personas con daño cerebral adquirido, integrando la tecnología en una parte significativa de las sesiones terapéuticas.
Adacen cuenta con experiencia previa en la incorporación de herramientas innovadoras a la rehabilitación y en el desarrollo de proyectos de investigación aplicada. Con TechHub, la entidad consolida un modelo de atención centrado en la persona, basado en la evidencia y orientado a mejorar o mantener las capacidades funcionales y la participación social.
Cuatro líneas de intervención
El TechHub se articula en diferentes ámbitos de actuación.
En el área de la rehabilitación cognitiva, se incorporarán plataformas digitales de estimulación, mesas interactivas y entornos de realidad virtual para trabajar funciones como la memoria, la atención, la planificación o la resolución de problemas. Las dinámicas de gamificación buscarán aumentar la motivación y la adherencia a los tratamientos. Además, las plataformas de telerrehabilitación permitirán complementar las sesiones presenciales con intervenciones remotas, facilitando la continuidad terapéutica.
En el ámbito físico, el proyecto integrará dispositivos de robótica terapéutica, sistemas de estimulación eléctrica funcional y tecnologías de asistencia al movimiento para trabajar la movilidad, el equilibrio y la coordinación. Estas herramientas permiten realizar ejercicios repetitivos y personalizados con mayor precisión y ofrecen retroalimentación en tiempo real tanto a la persona usuaria como al equipo profesional.
Respecto a la comunicación y el lenguaje, se incorporarán plataformas digitales especializadas, aplicaciones específicas y sistemas alternativos y aumentativos basados en pictogramas o voz sintetizada, con el objetivo de adaptar la intervención logopédica a las necesidades individuales y favorecer la participación en la vida cotidiana.
Por último, el proyecto contempla la implantación de sistemas de monitorización funcional y neurofisiológica que permitirán evaluar de manera objetiva la evolución de las personas usuarias. La utilización de sensórica avanzada y dispositivos de medición facilitará el ajuste continuo de los planes terapéuticos en función de los resultados obtenidos.
El presidente de Adacen, José Luis Herrera Zubeldía, ha subrayado que «el reto actual no reside únicamente en incorporar tecnología, sino en integrarla de forma coherente en los procesos de rehabilitación para que realmente aporte valor a las personas». Asimismo, ha destacado que «TechHub permite avanzar hacia una atención más personalizada, ajustada a las necesidades reales de cada persona y conectada con su vida diaria».
El desarrollo del proyecto cuenta con el respaldo de LABORAL Kutxa, en el marco de su compromiso con iniciativas de carácter social y con el impulso de servicios dirigidos a personas en situación de mayor vulnerabilidad, como quienes conviven con daño cerebral y sus familias





