Una persona podría tener que abonar hasta 3.000 euros por arrojar el cadáver de un perro al río Arga en Pamplona.
Según ha adelantado Diario de Navarra, la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona ha abierto un expediente sancionador por incumplimiento de la ordenanza reguladora de la gestión de residuos, al considerar que se trata de una infracción muy grave por abandonar un cadáver animal en un espacio público.
El expediente se inició el 12 de enero y se encuentra ahora en fase de presentación de alegaciones y estudio previo a la resolución definitiva. La ordenanza comarcal recoge en su artículo 52.1, apartados C y H, el abandono de cadáveres de animales sobre cualquier terreno, así como su inhumación en terrenos de propiedad pública, como una falta muy grave sancionable con multas que pueden alcanzar los 3.000 euros, cuantía que se actualiza anualmente en función de las tasas.
Los perros y gatos muertos deben gestionarse a través de los servicios municipales o de la propia entidad comarcal, que ofrece recogida y eliminación por incineración, con un coste que depende del tamaño del animal y que debe entregarse el cadáver en bolsa cerrada. También los veterinarios ofrecen estos servicios.






