El alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, ha mostrado sus reservas ante las sanciones impuestas por la Policía Municipal a varios miembros del sindicato socialista de vivienda que cantaron una jota antidesahucios durante la procesión de San Fermín del año pasado. En declaraciones a la Cadena SER, Asiron ha pedido "sentido común" y ha apelado al respeto a la libertad de expresión como "derecho inalienable".
"No me parece que las sanciones sean la mejor manera"
Sin cuestionar abiertamente la actuación policial ni tomar partido sobre si la procesión era o no el momento adecuado para la protesta, el alcalde ha dejado clara su posición personal: "Lo que espero es que la tramitación de estas sanciones lleve su recurso y haya alegaciones, porque no me parece que las sanciones sean la mejor manera de responder a una manifestación de libertad de expresión".
Asiron ha reconocido la dificultad de este tipo de decisiones y ha admitido que una procesión "que genera tantas expectativas y tantos sentimientos en una parte de la ciudadanía" puede no ser considerada el momento más idóneo para una protesta. Aun así, ha insistido en que ese juicio no debe traducirse en expedientes sancionadores.
Un momento "muy delicado"
El alcalde ha calificado la procesión de San Fermín como un momento "muy, muy delicado" y ha hecho un llamamiento general al respeto mutuo, tanto hacia quienes participan en el acto religioso como hacia quienes ejercen su derecho a la protesta.




