El Parlamento de Navarra vivió este jueves un tenso cruce de acusaciones en torno a la política de vivienda del Gobierno foral. La mecha la encendió UPN con una interpelación al consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, al que acusó directamente de ser responsable de que casi 20.000 viviendas no se hayan construido. La respuesta del Ejecutivo y el resto de grupos no se hizo esperar.
Chivite defiende los PSIS y lanza un nuevo instrumento para el rural
El consejero salió al paso de las críticas con un doble argumento. Por un lado, defendió que el Gobierno trabaja en desatascar los grandes desarrollos urbanos de la Comarca de Pamplona, con el PSIS de Sarriguren como buque insignia: unas 5.000 viviendas de promoción pública a precios asequibles cuya redacción ya está adjudicada. Por otro, reivindicó que la mirada del Ejecutivo va más allá de Pamplona, con una nueva Estrategia de Vivienda Rural para frenar la despoblación en el resto de Navarra.
Sobre los PSIS aprobados en los Gobiernos de UPN que nunca llegaron a ejecutarse, Chivite fue tajante: "Estaban mal diseñados y por eso no se han ejecutado".
UPN carga contra la "intervención dogmática" de los socios del Gobierno
Juan Luis Sánchez de Muniáin, portavoz de UPN, no aceptó esa lectura y fue directo al ataque. Según el parlamentario regionalista, la "negligencia, el sectarismo y la intervención dogmática" de los socios del Ejecutivo han frustrado la construcción de viviendas que ya podrían estar dando respuesta a la demanda actual. También criticó los trámites, plazos y exigencias de la ley de ordenación del territorio, cuya modificación, dijo, el Gobierno lleva años prometiendo sin cumplir.
Los socios del Gobierno devuelven el golpe
Desde el PSN, Kevin Lucero acusó a UPN de pedir prisa después de haber dejado "el atasco montado": "Están cogiendo expedientes enquistados, algunos con más de dos décadas encima, y convirtiéndolos en proyectos viables". EH Bildu, por su parte, aprovechó para ampliar el foco: Mikel Zabaleta criticó que UPN solo habla de Pamplona y su comarca, "como si el resto de Navarra no existiera". Geroa Bai reclamó planificación frente a la urgencia, y Contigo-Zurekin recordó que los Gobiernos de UPN "abusaron" de los PSIS con políticas expansivas que contribuyeron a inflar la burbuja inmobiliaria.
Las voces más críticas, también dentro del bloque de apoyo
La crítica más ácida al Ejecutivo llegó desde VOX. Emilio Jiménez habló de "desidia, negligencia y dejadez", y cargó contra lo que definió como puro intervencionismo burocrático: "Anuncian a bombo y platillo miles de viviendas protegidas, pero para dentro de cincuenta años, y mientras tanto las familias no tienen vivienda".
El debate dejó claro que la vivienda seguirá siendo uno de los frentes más calientes del Parlamento navarro en los próximos meses. Los plazos de Sarriguren y el despliegue real de la Estrategia Rural serán la prueba del algodón para un Gobierno que promete mucho y, de momento, construye poco.




